domingo, 21 de diciembre de 2025

 

Prácticas evaluativas en la clase de Educación Física:


Documento de trabajo No 3 / 2015 - reflexiones para interpelarnos en nuestras prácticas

Aproximaciones a su problemática y construcción de propuestas

Al concluir el proceso de enseñanza, constituye una responsabilidad del docente generar un espacio para analizar con los estudiantes cómo ha tenido lugar el proceso de aprendizaje y reflexionar sobre los avances alcanzados, cotejándolos con las condiciones de partida y estableciendo relaciones con los objetivos de aprendizaje/expectativas de logro formulados al inicio. Al triangular estas tres informaciones, se emiten juicios de valor para arribar a las decisiones pedagógicas adecuadas. Es imprescindible que los docentes compartan el o los sentidos que tienen cada instancia y modalidad de evaluación con los estudiantes.

Es posible inferir que los estudiantes  no participan en la evaluación; en algunos casos desconocen los criterios empleados y en otros ignoran cuándo son evaluados. En cuanto a los docentes, si bien es posible inferir su preocupación por la evaluación, no queda claro cuál era el rol que les asignaban a los estudiantes.

Para superar estas situaciones, el docente debe revisar el uso que hace del poder en la situación de evaluación y poner en juego prácticas democráticas. Estos aspectos ético políticos atraviesan las decisiones pedagógicas que sobre la evaluación asume el docente, entre las que ocupan un lugar destacado las que se refieren a la elaboración de los criterios de evaluación.

La comunicación en las situaciones de evaluación

En ocasiones, la evaluación se reduce a una comunicación hacia el final del trimestre que se limita a informar cuáles son las pruebas, sin aclarar los criterios que se tendrán en cuenta.

Otras veces, el estudiante recibe la nota, como única devolución por los logros alcanzados, siendo poco frecuente la retroalimentación y/o devolución acerca de su desempeño durante el proceso.

Resulta necesario que luego de la evaluación diagnóstica que se realiza al inicio de una propuesta de enseñanza, el profesor y los estudiantes establezcan objetivos o expectativas de logros a alcanzar, tomando como referencia los enunciados en los diseños curriculares vigentes.

“Los profesores deberán informar fehacientemente al equipo directivo sobre el desempeño de los estudiantes antes de la finalización de cada trimestre a fin de permitir detectar tempranamente problemas y dificultades. Estos datos serán insumo para que los equipos directivos asesoren e intervengan y los docentes arbitren estrategias de enseñanza para la permanencia y promoción de los estudiantes, informando en cada caso particular al adulto responsable”. (DGCyE, 2011)

Teoría y práctica de la evaluación

La cuantificación otorga a la práctica evaluativa cierto rasgo de objetividad, sin embargo ofrece escasa información sobre el aprendizaje motor producido al no tomarse en cuenta sus distintas dimensiones. el modelo cualitativo le permite al estudiante reflexionar acerca de sus avances y dificultades, de los modos en los que aprende, de los cambios que debiera realizar, fortaleciendo mediante la evaluación oportunidades para el aprendizaje….Es posible plantear un modelo que incorpore elementos cuantitativos que resulten significativos en relación con los logros esperados y a la vez se los relacione con información cualitativa, enriqueciendo de este modo el abordaje sobre la evaluación.

Evaluar en Educación Física: profundizando conceptos desde las orientaciones del Diseño Curricular

“Jimenez, (1999) hace una clasificación de criterios que se basa en el objeto que en cada caso es tomado como referente: criterios normativos, criterios individuales o personalizados y criterios basados en la autoridad.”

criterios normativos: el desempeño de un estudiante se juzga en relación con una norma estandarizada o con el lugar que ocupa el alumno en el grupo. En este último caso se realiza un promedio sobre el rendimiento del grupo y ese valor es el referente con el que se compara el desempeño de cada estudiante.

criterios individuales o personalizados, el referente es el propio sujeto y su desempeño se juzga en relación con su estado anterior, es decir se contrasta el punto de llegada con el punto de partida.

criterios basados en la autoridad, el referente es lo que la misma ha establecido como válido para un campo determinado del saber.

Al revisar estos tres grupos de criterios, es posible afirmar la escasa pertinencia del empleo de la evaluación por referencia a la norma dentro de la educación física escolar sustentada en los diseños curriculares vigentes, Es imprescindible, entonces, triangular las informaciones poniendo en análisis, como se mencionara antes, los siguientes aspectos.

• Condiciones motrices de partida del estudiante.

• Logros alcanzados por el estudiante al concluir la propuesta de enseñanza.

• Los objetivos de aprendizaje/expectativas de logro, formulados al inicio de la propuesta de enseñanza, desagregados de las prescripciones curriculares.

Esta triangulación resulta clave si se pretende brindar igualdad de oportunidades y hacer posible que todos los alumnos alcancen los logros previstos, tal como se prescribe en la educación física escolar explicitada en el enfoque de los diseños curriculares vigentes.

Otro aspecto relevante del enfoque se refiere a las formas de participación en la evaluación, entre las que se destacan la autoevaluación, la co y hétero-evaluación.

La autoevaluación es llevada a cabo por el estudiante o el docente cuando analizan sus propias acciones, posibilitando dar cuenta de sus aprendizajes o estrategias de enseñanza.

En estas acciones se involucran procesos metacognitivos, mediante los cuales el estudiante y también los docentes analizan avances, potencialidades y dificultades e intentan superar los obstáculos que interfieren en el aprendizaje.

La co-evaluación es la que se realiza entre los alumnos. En la misma tienen lugar procesos de valoración y corrección recíprocas, basados en la ayuda mutua entre los estudiantes que han compartido un proceso de aprendizaje.

La hetero-evaluación consiste en la evaluación que realiza el docente en relación con los procesos y aprendizajes de los estudiantes, tomando en cuenta su desempeño global.

Considerar el desempeño global en la evaluación de cada estudiante implica tomar en cuenta la tarea realizada, cómo piensa y siente en esa actuación motriz, qué opina acerca de su desempeño, cómo se vincula con otros y qué aporte considera que le brinda ese aprendizaje para su vida.

En este sentido es preciso relevar información acerca de los siguientes aspectos:

• La interacción entre los compañeros en el aprendizaje y los modos de vincularse;

• Las estrategias cognitivas puestas en juego;

• La comprensión del sentido y la lógica de la práctica motriz;

• El uso de la habilidad motriz en la resolución de diversas situaciones;

• El disfrute de la actividad;

• Los aspectos técnico-motrices observables;

• Las actitudes emocionales y éticas que se ponen en juego;

• El compromiso con el aprendizaje propio y de los otros.

Los criterios de evaluación se constituyen en pautas para elaborar y definir instrumentos, indicadores y formas de llevar adelante la evaluación. El enunciado de un criterio cumple un papel de orientador para quienes están involucrados en el desarrollo de los procesos educativos y sirve de base para emitir el juicio evaluativo.

Se hace necesario que al plantear una propuesta de evaluación en una unidad o en un proyecto didáctico, el docente parta de los objetivos de aprendizaje y/o de las expectativas de logro que ha formulado y, tomando en cuenta las condiciones de partida de los estudiantes, elabore los criterios de evaluación. Estos criterios se refieren a aquellos aspectos del aprendizaje que se consideran indispensable que los estudiantes pongan en juego. En este sentido, un criterio puede definirse como un enunciado claro y comunicable que expresa un desarrollo educativo deseable, al cual se debe llegar a partir de un proceso de aprendizaje.

Como alternativa a los ejemplos de criterios citados anteriormente, se proponen los siguientes criterios adecuados para utilizar en cualquier propuesta de enseñanza, como por ejemplo:

• la “atención al desempeño global en cualquier situación de evaluación”;

• la “evaluación de la utilización adecuada de las habilidades específicas para resolver situaciones motrices propias de una determinada práctica corporal”;

• la “evaluación que atienda a la participación, la comprensión, la grupalidad y el disfrute en el aprendizaje”;

• la evaluación desde un enfoque compartido, que atienda a las perspectivas de los distintos actores involucrados. (López Pastor, 2006)

A partir de los criterios se elaboran los indicadores de evaluación, definidos estos últimos como enunciados que expresan manifestaciones significativas de los aprendizajes por evaluar. Permiten focalizar la atención en la presencia o ausencia de aquello que se intenta valorar a partir de los criterios. Un indicador supone una forma de concretar un criterio de evaluación. Puede reconocerse el aprendizaje bajo formas externas controlables y observables, o bajo otras que están implícitas en un modo de actuar. Ahora bien, el indicador debe hacer referencia tanto a lo externo como a lo interno y permitir develar los aprendizajes que se han construido mediante indicios o señales. El indicador remite al aspecto y/o criterio de evaluación; debe definir el objeto al que se refiere, lo que implica una relación de dependencia del indicador con respecto al objeto referido, al que le adscribe propiedades.

Es imprescindible entonces, definir criterios y consensuarlos con los alumnos, establecer indicadores de evaluación, que resulten comunicables, hace posible mayor transparencia y objetividad en las prácticas evaluativas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

DGCyE, Documentos de trabajo

sábado, 20 de diciembre de 2025

Runners

Aspectos a tener en cuenta a la hora de proyectar, planificar y desarrollar el proceso de entrenamiento individual.

                           
Gerardo Chichiri, entrenador World Athletics Nivel III

 Los principios del entrenamiento

Entrenar es el proceso que utilizamos, en algunas tareas, para alcanzar un mejor nivel del que teníamos al comenzarlas. Esto es muy claro en el deporte, cuando los jugadores se entrenan para correr más rápido, soportar el esfuerzo de jugar todo el partido sin agotarse, tener buena potencia muscular para realizar las habilidades o la adecuada flexibilidad para no lesionarse o realizar los movimientos con soltura. Además, es necesario pensar para qué debemos entrenarnos o hacer actividades motrices, sin preocuparnos tanto por rendir al máximo sino buscando mantenernos sanos, con buena condición física, para poder disfrutar del deporte con los amigos o, simplemente, para sentirnos bien.

Es fundamental que se respeten ciertos principios pedagógicos sobre los que se sustenta el entrenamiento, que le darán al docente y al alumno la posibilidad de armar significativamente la actividad motriz a desarrollar. Los principios a tener en cuenta para la construcción de cualquier plan de desarrollo o acondicionamiento físico son:

- de la salud

- de la individualización

- de la periodización

- de la continuidad

- de la concientización

- de la recuperación

Principios pedagógicos del entrenamiento

- de la utilidad

- de la especificidad

- de la sobrecarga

- del esfuerzo

1. Principio de la salud

 Las tareas motrices que realicemos nunca deben hacernos daño, producir dolor o lesiones. Deben pensarse y ejercitarse teniendo en cuenta el propio cuidado y del de los otros que las comparten. Es muy importante que se acompañen con la alimentación adecuada y suficiente, y también, como ayuda para evitar la ingesta de alcohol y otras sustancias nocivas.

 2. Principio de la  individualización

 Cada uno debe aprender a encontrar las tareas y cargas que le resulten adecuadas a sus necesidades, posibilidades y limitaciones. Los ejercicios hechos igual para todos y por todos, no sirven.

 3. Principio de la recuperación

El entrenamiento será eficaz solo si, los descansos son los apropiados. Si distan mucho entre si los estímulos no habrá adaptación y si son muy próximos la consecuencia será el sobreentrenamiento. La recuperación deberá ser no solo física sino también psíquica, y dependerá de cómo, cuándo y donde impacten las cargas establecidas.

 4. Principio de la concientización

 Es importante darnos cuenta de lo importante que es hacer tareas bien pensadas, con fundamento y apropiadas a la edad y a nuestras necesidades. Pensemos que nuestro cuerpo somos nosotros mismos y cuanto mejor lo tratemos, mejor nos estamos tratando a nosotros... y de paso, a nuestros compañeros.

 5. Principio de la utilidad.

  Todo lo dicho antes, nos lleva a que el entrenamiento que realicemos tiene que ser útil para que podamos elegir y decidir hacia dónde orientar nuestra actividad motriz o deportiva, para estar bien y en equilibrio, para no enfermarnos fácilmente, para estar más alegres por el hecho de sentirnos bien y disfrutar mejor de la vida, para tener más capacidad y más habilidad.

 

Sobre las capacidades condicionales y coordinativas

Cuando un adolescente realiza una tarea motriz para lograr el conocimiento, la aceptación  y el desarrollo de su condición física, pone en juego su corporeidad y deja de manifiesto el estado de sus capacidades motrices.

 Las capacidades motrices son el potencial del sujeto relacionado con su motricidad y su corporeidad. Son de carácter interno, no visibles en sí mismas, sino a través de las acciones motrices que ejecuta. En la actualidad se consideran varios tipos de capacidades motrices: dentro de las cuales distinguimos las siguientes: capacidades condicionales, coordinativas, perceptivas, lógico - motrices y relacionales

 

En esta oportunidad, abordaremos el tratamiento de las capacidades condicionales, coordinativas y perceptivas.

Capacidades Condicionales:  determinan la condición física y dependen de lo metabólico y lo energético. Como su nombre lo indica, su presencia es condición indispensable para que el movimiento sea posible. Son: fuerza, velocidad, resistencia, incluyéndose la flexibilidad, para algunos autores.

Capacidades Coordinativas: están determinadas por los procesos de regulación y control que tienen su sede en el sistema nervioso central. Son: diferenciación, reacción, equilibrio, ritmización, cambio, acoplamiento y orientación.

 Capacidades Perceptivas: consisten en la posibilidad del sujeto de recibir, decodificar y organizar la información captada como sensaciones, a través de las diferentes vías de la sensibilidad y con ellas construir patrones o nociones perceptivas que le permitirán interpretar la situación en que se encuentra, dándole sentido y significado. Algunos consideran a éstas como un tipo dentro de las capacidades coordinativas, relacionándolas especialmente con la capacidad de orientación espacio temporal.

Por lo general, las capacidades condicionales representan la base material para la manifestación de las coordinativas. Por su parte, las capacidades coordinativas son vitales para el desenvolvimiento seguro, tanto en los juegos deportivos como en cualquier tipo de actividad motriz, en la vida cotidiana y el trabajo.

 En relación con las capacidades condicionales, entendemos por:

Resistencia: es “la capacidad para soportar la fatiga a esfuerzos prolongados y/o para recuperarse más rápidamente después de los esfuerzos”. (Navarro Valdivielso; 1998).

Velocidad: es la capacidad de reaccionar o de realizar movimientos en la menor unidad de tiempo posible.

Fuerza muscular es “la propiedad que tiene el músculo de ejercer tensión en presencia de una resistencia o carga” (Pepincise; 1995).

Flexibilidad, “consiste en una permisividad de movimientos amplios determinados por: el tamaño de los huesos, el diseño anatómico esquelético de las articulaciones, la elasticidad y elongación muscular, la distensibilidad de ligamentos, cápsulas y tendones” (Alarcón; 1997). Está compuesta por la movilidad articular y por la elongación, siendo ambos elementos coordinativos y condicionales respectivamente. Desde este lugar, muchos autores no la consideran como capacidad condicional. 

Conceptualicemos sintéticamente a las capacidades coordinativas:

 Ritmización: depende de la fluidez en la sucesión temporal de los movimientos.

 Reacción: posibilidad de responder rápidamente con acciones motrices adecuadas a distinto tipo de estímulos o señales.

Acoplamiento: posibilidad de integrar habilidades motrices en secuencias significativas y coherentes para lograr un objetivo.

Diferenciación: relacionada con la calidad, ajuste, precisión y fineza en la ejecución de un movimiento.

Cambio o Transformación: posibilidad de modificar o alterar la dirección, velocidad o fuerza del movimiento cuando la situación lo requiere.

Orientación espacio temporal: posibilidad de dirigirse, ubicarse, orientarse en el espacio y  tiempo con referencias diversas de los objetos.

Equilibrio: posibilidad de mantener la postura ante fuerzas que actúan sobre el cuerpo.

Al seleccionar una capacidad o al conjunto de ellas para ser ejercitadas, es imprescindible determinar las características de cada uno de los componentes de la carga, siendo conveniente que cada alumno los adecue en función de los principios pedagógicos. Para lograr que el método a utilizar finalmente sea pensado y administrado a partir de las reales posibilidades de la corporeidad de los alumnos y no de los estereotipos motores y/o de rendimiento fijo y normatizado establecidos por tablas estandarizadas o por el propio docente, deben realizarse diagnósticos individuales.

Aún cuando sea necesario recurrir a un análisis detallado de cada una de las capacidades, en pos de brindar elementos para facilitar la revisión de las prácticas actuales de enseñanza de estos contenidos y/o actualizar su comprensión por parte de los docentes, cabe recordar que concebimos al ser humano - al adolescente-, como unidad y totalidad, de la que la corporeidad y la motricidad son dimensiones de análisis. Lejos está la intención de fragmentar a la persona, o de relegar su consideración a un segundo plano, anteponiendo la capacidad, (cualquiera sea ella) su ejercitación y mejora, al adolescente y a los adolescentes con sus posibilidades, limitaciones, intereses e historia motriz previa, que aprenden métodos y tipos de tareas para conocerse e intentar mejorar su potencial coordinativo, perceptivo y condicional.

 Nos detendremos un instante en el cómo, tal vez una de las dimensiones del contenido más atendidas en la clase de Educación Física.

Queremos hacer una diferencia entre un ”cómo” basado en la recepción pasiva y la copia mecánica de un ejercicio o movimiento propuesto por el docente y un “cómo” en el que el alumno mientras se lo apropia, se implica cognitiva, afectiva y grupalmente, porque entiende la razón por la cual es importante esa acción motriz para su constitución corporal, reconoce las posibles y variadas formas de ejecutarla, aprende a distinguir cuál es la más adecuada según sus particularidades y necesidades y ejercita aquella o aquellas acciones que considere más convenientes de manera consciente haciendo los ajustes coordinativos, hasta tanto logra su automatización. De este modo, comienza a valorar e implicarse afectivamente, ya sea positiva o negativamente en relación con un determinado tipo de acción motriz según sus preferencias. 

Por otra parte, lo más atinado sería que este proceso de construcción y apropiación del hacer corporal y motor se diese asociado a instancias grupales, que se comparten con otro u otros, que ayudan no sólo a reconocer las propias posibilidades sino que su presencia permite compartir y confrontar puntos de vista.  

Sobre las cargas y sus componentes

 La mejoría de aquel aspecto constitutivo de la motricidad como son las capacidades condicionales, se logra mediante cargas (llamadas también estímulos). Las cargas, consideradas como impactos sobre la motricidad del sujeto, desencadenan modificaciones internas, tanto orgánicas como en sus comportamientos. Desde un análisis fisiológico están determinadas por normas que rigen el esfuerzo a realizar durante la ejercitación. Estas normas (también conocidas como: principios, componentes o elementos de la carga) si bien se las diferencia para facilitar su identificación, aparecen integradas en la realización de cualquier actividad motriz. Ellas son: 

Principios de la Carga

Densidad            

Frecuencia          

Volumen       

Duración               

Intensidad

 

La carga puede ser de carácter externo,

 “representada por los diferentes medios y métodos de entrenamiento y/o por la organización metodológica. Cada carga externa produce una reacción, tanto en el plano somato – funcional, como en el psicotemperamental y relacional. El grado de reacción que se produce a estos niveles y que está supeditado por las distintas transformaciones fisiológicas y bioquímicas, es a los que precisamente se designa como carga interna” (Harre. 1976)

En otros términos, la carga externa está representada por el ejercicio y por su dosificación, mientras que la carga interna es el efecto que el ejercicio provoca sobre el organismo, el cual está condicionado por factores motivacionales, climáticos, estado de condición corporal y motriz y nivel deportivo.

Siendo la intensidad y el volumen las principales normas o elementos para la construcción de cualquier carga, deben ser los primeros en ser aprendidos y comprendidos por los alumnos, porque a partir de ellos, serán capaces de determinar luego, las variaciones que pueden realizarse en las tareas motrices teniendo en cuenta la frecuencia y la densidad, según el tipo de acción motriz implicada.

Para aclarar dichos términos, decimos que:

 “Se entiende por intensidad a la exigencia o magnitud mediante la cual se realiza una acción motriz en la unidad de tiempo - es decir la cantidad de trabajo – acción motriz en un determinado tiempo -. (...) La intensidad se expresa en porcentajes, en tiempos, etcétera, por ejemplo: 75% del esfuerzo máximo realizado. (...) El tipo de intensidad a utilizar estará acorde a las necesidades y características del alumno”.

Por volumen entendemos el número de acciones -y de reiteraciones de las mismas- en un período de tiempo, que puede ser una o varias sesiones de entrenamiento en el día, semana, año, etcétera. El volumen es sinónimo de cantidad y se expresa en números de kilómetros, en kilos de peso, en horas de entrenamiento, etcétera. (...)

La frecuencia nos indica la cantidad o número de veces que aplicamos una carga en la sesión, semana, años de entrenamiento. (...)

Por último, la densidad de la carga nos refiere a los tiempos de recuperación, que deben estar acordes al tipo de entrenamiento. Es un factor que relaciona la recuperación en función de la intensidad y el volumen con que fue aplicada la carga de entrenamiento”16. "La densidad aumenta cuanto menor es la pausa entre dos repeticiones de un ejercicio"

Por duración entendemos el lapso de tiempo durante el cual se realiza la acción motriz y/o entrenamiento y determina la fuente energética que requerirán los músculos comprometidos en el mismo.

Como ya señalamos, es apropiado que el alumno pueda identificar –en primer lugar-, las variables de la intensidad y el volumen, para luego integrar los conceptos de frecuencia, duración y densidad, es decir, cuántas veces realiza la tarea para que produzca tal o cuál efecto, y cuánto tiempo debe dedicar a su recuperación para mantener o mejorar el propio nivel de condición física. 

 

Referencias bibliográficas

Bertino Mario, Paris Ramiro. Apuntes de la cátedra Fisiología molecular aplicada- Energética muscular. 2018. UFASTA. Mar del Plata. Argentina.

DGCyE, Documentos de trabajo de la Dirección de Educación Física.

Harre Dietrich: Teoría del entrenamiento deportivo. 1983

Hartman Ulrich .apuntes personales del curso IAAF CECS LEVEL III 2014.  Daegu. Corea del Sur.

Meinel Kurt; Teoría del movimiento: motricidad deportiva/ Kurt Meinel, Günter Schnabel, Jurgen Krüg. 2013

Platonov Vladimir, Bulatova Marina. La preparación Física. Segunda edición. Editorial Paidotribo 

 

 

viernes, 19 de diciembre de 2025

El deporte en la escuela y en el CEF

Documento Técnico Nº 2/11- Dirección Provincial de Educación Física

El deporte escolar es el deporte de la escuela, el que se enseña en las clases de Educación Física como contenido curricular.

Requiere de:

- La inclusión

 - La democratización en el acceso a los saberes deportivos

 - La centralidad de niños, adolescentes y jóvenes y sus prácticas deportivas en el proceso educativo.

- La formación de ciudadanos

- La competencia como medio formativo

Enseñar deportes en la escuela y en el CEF implica promover el disfrute de los mismos (juego), la creciente capacidad resolutiva de los problemas del juego (táctica y estrategia) el despliegue de habilidades específicas (técnicas), el desarrollo de las capacidades motrices ( constitución corporal), la apropiación crítica de estas prácticas, el encuentro y la integración con otros, atendiendo a la diversidad y propiciando, de este modo, la inclusión con aprendizaje de calidad en experiencias deportivas.

La articulación entre el CEF y la escuela se evidencia en la posibilidad que tienen muchos alumnos durante la etapa escolar de participar a contra-turno en las actividades de lo CEF constituyéndose, de alguna manera, en experiencias de extensión de jornada.

 En el CEF la enseñanza del deporte propone un aprendizaje más especializado y como se trata de un espacio por fuera de la obligatoriedad escolar que amplía y enriquece los aprendizajes deportivos de la escuela, brinda la posibilidad a los participantes de iniciar trayectorias deportivas específicas.

Tanto la escuela como el CEF articulan su tarea pedagógica con organizaciones deportivas de la comunidad para promover y acompañar las trayectorias deportivas de los sujetos.

La enseñanza del deporte escolar

Los diseños y propuestas curriculares hacen referencia al deporte que se realiza en la escuela prescribiendo, a partir del segundo ciclo de la escuela primaria, una secuencia que comprende su abordaje como juego sociomotor y juego deportivo, para acentuar su enseñanza desde el enfoque lúdico, avanzando hacia el primer año de la secundaria en el aprendizaje de los deportes, con crecientes niveles de especificidad en el tránsito por este nivel. En esta secuencia se plantea un enfoque didáctico desde el cual se toma en cuenta al juego como aspecto esencial del aprendizaje deportivo, reafirmando, de este modo, que es la creciente complejidad táctica la que da sentido a la enseñanza de la técnica. Cabe considerar que el aprendizaje de las técnicas específicas requiere de una permanente atención al desarrollo de las habilidades motrices polivalentes con calidad coordinativa. Al finalizar la escuela secundaria los estudiantes deben estar en condiciones de practicar deportes de estructuras diferentes, conociendo sus reglamentos, proponiendo los planteos estratégicos necesarios para cada uno de ellos, asumiendo cooperativamente roles y funciones en el equipo, aplicando sistemas ofensivos y defensivos y utilizando técnicas para resolver las situaciones variables del juego.

Enseñar a jugar deportes favoreciendo la comprensión de su lógica interna, constituye un medio para que los alumnos se apropien de este saber de manera significativa, crítica y autónoma. Los deportes tienen su propia lógica interna con características singulares que le confieren identidad. Este concepto de lógica interna permite considerar cómo en un deporte se presenta la relación entre el jugador y cada uno de los siguientes elementos constitutivos: el espacio, el tiempo, la regla, la comunicación motriz, la táctica y estrategia, y la técnica. (Hernandez Moreno; 1994)

 Estos elementos se presentan al alumno en forma integrada e instantánea en cada situación de juego. La relación con esos elementos en el proceso de aprendizaje del alumno respecto del juego sociomotor, el juego deportivo y el deporte.

 Reflexionar sobre esta secuencia supone contextualizarlos en cada ciclo y nivel. Requiere elaborar propuestas de enseñanza de creciente dificultad complejizando los juegos de base.

Con el primer ciclo de Educación primaria, empieza la construcción de los juegos socio- motores.

 En el segundo ciclo de la Educación Primaria, la enseñanza del deporte escolar se propone continuar con el juego sociomotor que se enseñó durante el primer ciclo introduciendo a los niños en la comprensión de los elementos constitutivos de los juegos. Se apela, a través de la modificación de estos elementos, a complejizar el juego, acercándolo, al promediar el ciclo, a los requerimientos de los juegos deportivos.

En los dos últimos años, el docente incorpora en la propuesta de la enseñanza los juegos deportivos transitando distintas fases en la iniciación deportiva.

La iniciación deportiva es el proceso de enseñanza que posibilita al niño apropiarse de uno o varios deportes. Para Hernández Moreno (1988) “…un individuo está iniciado en un deporte cuando, tras un proceso de aprendizaje, adquiere los patrones básicos requeridos por la motricidad específica y especializada de un deporte, de manera tal que, además de conocer sus reglas y comportamientos estratégicos fundamentales, sabe ejecutar sus técnicas, moverse en el espacio deportivo con sentido del tiempo de las acciones y situaciones y sabiendo leer e interpretar la comunicaciones motrices emitidas por el resto de los participantes en el desarrollo de las acciones”.

 En el contexto escolar este proceso se enriquece a partir del sentido formativo que la Educación Física tiene en la escuela. Durante el proceso de iniciación deportiva en el contexto escolar, el empleo de juegos modificados permite a los niños operar con la regla, el espacio, el tiempo, la comunicación motriz, la táctica y la técnica y finaliza en este ciclo con el aprendizaje del mini- deporte.

El mini-deporte respeta los elementos constitutivos de un deporte, pero presenta adecuaciones prestablecidas –dimensiones del espacio, duración del juego, reglamento acotado, tácticas y técnicas básicas- en atención a las características evolutivas de los participantes. Estos tipos de juegos deportivos se enseñan considerando la multilateralidad deportiva – distintos deportes- y la polivalencia técnica y funcional – técnicas y capacidades diferentes que darán sustento, más tarde, al aprendizaje del deporte en el nivel secundario.

En el ciclo básico de la Educación Secundaria se continúa con los juegos deportivos y se incorpora la enseñanza de los deportes con sus particulares características. La enseñanza debe abocarse en los últimos años del ciclo hacia una selección acordada de deportes - individuales y colectivos- a partir de sus elementos constitutivos como están establecidos en las instituciones deportivas -el reglamento oficial de cada uno de ellos, los espacios y tiempos que requieren, los sistemas tácticos y estratégicos y las técnicas específicas-..Se hace necesario en este proceso de apropiación del deporte que los docentes diseñen las estrategias didácticas que aseguren la inclusión de todos en el aprendizaje de la práctica elegida.

En el ciclo superior de la Educación Secundaria se completa la secuencia del deporte escolar. Es en este ciclo, donde los estudiantes mejoran su práctica deportiva avanzando en su capacidad resolutiva, su organización estratégica, su disponibilidad técnica y su constitución corporal, alcanzando de este modo niveles crecientes de especialización deportiva. En este proceso se prevén situaciones didácticas en donde se sistematiza el entrenamiento para la mejora del desempeño deportivo.

 En el Centro de Educación Física se sostiene este tratamiento pedagógico del deporte como se ha explicitado para cada ciclo y nivel, considerando sus propias prescripciones curriculares. En el CEF las propuestas educativas pueden organizarse seleccionando un deporte, posibilitando que los participantes amplíen y enriquezcan los saberes deportivos desde un abordaje especializado.

La competencia como medio formativo

 La competencia forma parte de los componentes que tiene el deporte. No puede plantearse como un fin en sí misma sino al servicio de la formación de los sujetos. El medirse con los otros, permite tomar conciencia de las posibilidades y limitaciones, propias y del equipo, compararse, reconocer los logros e incentivar procesos colaborativos de mejora.

 Los encuentros deportivos, en la forma y organización que se planteen, deben ser pensados como instancias de aprendizaje. Junto con la enseñanza del deporte resulta imprescindible enseñar a competir.

 En la escuela y en el CEF enseñar a competir supone:

 Asegurar la participación de los alumnos en situaciones variadas de competencia:

* En el grupo de clase, entre grupos distintos, en encuentros masivos internos, interescolares –distritales, regionales, provincial, nacional

* Con diferentes sistemas: jamborée, por puntos, por zonas, eliminación doble o simple y sus combinatorias.

*Propiciar la toma de conciencia sobre el ejercicio del derecho de todos a participar en competencias deportivas.

*Favorecer la práctica de la competencia comprendida como un encuentro respetuoso con los otros, cualquiera sea la forma en que se realice

* Promover el análisis crítico –desde sus roles de practicante y espectador- de las diversas formas de competencia y sus manifestaciones en la cultura.

La experiencia de competir promueve la autoafirmación. Un deportista siente placer al experimentar su fuerza física, su posibilidad de resolver situaciones, vencer obstáculos, superarse a sí mismo o a un adversario. El objetivo a alcanzar lleva al deportista y a su equipo a perseverar en el esfuerzo, a mejorar sus prácticas y alcanzar cohesión como grupo.

El encuadre formativo se refiere a la importancia de cuidar a los compañeros y a los oponentes y a sí mismo, sostener el agonismo con control emotivo, incluir a todos en el juego, valorar tanto el ganar como el perder como oportunidades para el aprendizaje, entre otros aspectos a considerar.

La enseñanza de la competencia comprende un momento inicial donde el docente explicita a los alumnos el encuadre formativo en el cual la misma va a desarrollarse.

Un segundo momento consiste en observar el sostenimiento del encuadre acordado. En el caso de que se rompa el encuadre, el docente debe aguardar, en lo posible, la intervención de los alumnos para resolver la nueva situación planteada. Debe habilitar un espacio de reflexión; describe7 lo sucedido y solicita a los alumnos que analicen las posibles causas de lo que sucede y realicen propuestas para superar el problema detectado.

En un tercer momento, finalizada de la competencia, el docente genera un espacio de reflexión sobre la competencia.

Tanto si un equipo gana como si pierde, el docente invitará a los alumnos a pensar las razones que posibilitaron este resultado, los problemas que se presentan en su juego y las tareas que pueden encarar para la mejora de su desempeño. En este sentido debe aprovecharse el resultado como una oportunidad para seguir avanzando en la práctica deportiva.

La promoción de trayectorias deportivas

A través de la experiencia de aprendizaje en el deporte y la competencia deportiva se espera incentivar a los estudiantes para que continúen o inicien una trayectoria deportiva más allá de la clase. Se parte de concebir a la trayectoria deportiva como aquella que transita un sujeto en instituciones de la comunidad que se dediquen al deporte.

 Entonces, algunos estudiantes pueden recorrer una trayectoria en el deporte elegido en una práctica sistemática en el CEF, un club u otra organización de la comunidad. En otros casos, formarán parte de equipos federados, de representaciones provinciales y/o nacionales y tal vez, en algún momento, hagan del deporte su profesión.

 La decisión al elegir uno de estos caminos está vinculada a las experiencias en las clases de educación física, las particularidades del contexto institucional, la influencia de las personas con las que interactúa y las características del medio sociocultural en el que habita, entre otros aspectos.

Del conjunto de aspectos que inciden en la definición de las trayectorias, la labor del docente de Educación Física tiene especial significación. En la clase, mientras promueve el aprendizaje deportivo de los estudiantes también habilita la posibilidad de descubrir su vocación hacia alguna práctica deportiva más allá de la obligatoriedad escolar.

Ser deportista es el sueño de muchos niños y adolescentes, pero llegar a concretarlo requiere de diversas condiciones, provistas por diversas instituciones. Las Secretarías de Deportes nacional, provinciales y municipales, las Federaciones y ligas, el Comité Olímpico, los centros de rendimiento y los clubes deportivos, son las instituciones base del sistema deportivo nacional, que encuentran en la Educación Física el aporte para detectar posibles talentos y apoyar el desarrollo del deporte nacional.

En el desarrollo de las trayectorias deportivas resulta imprescindible la institucionalización de los niños y jóvenes en organizaciones deportivas. Entonces, es necesaria la articulación entre la educación física escolar y las instituciones dedicadas al deporte, favoreciendo el diálogo y la cooperación entre las mismas para asumir la formación deportiva de los sujetos. En este diálogo se procura que la escuela realice puentes entre el patio escolar y las prácticas deportivas del contexto sociocultural, fortaleciéndose en esta articulación el alcance de los objetivos educativos del deporte y el acompañamiento de los alumnos en las trayectorias deportivas, de alta relevancia en su constitución como ciudadanos.

La política de la Dirección de Educación Física para el desarrollo del deporte escolar

La Educación Física y el deporte son bienes sociales y deben ser concebidos como un derecho social. En una sociedad igualitaria, cualquier ciudadano debe tener la posibilidad de acceder a estos bienes sociales y el Estado la obligación de garantizar el ejercicio de estos derechos.

Promover el desarrollo deportivo de todos los ciudadanos del territorio provincial desde la perspectiva de la libre disponibilidad de saberes deportivos para su práctica permanente, recreacional y saludable necesarios para una vida plena.

Proporcionar apoyo al desarrollo deportivo de los niños y jóvenes que desean progresar como deportistas e ingresar en el sistema deportivo de competición, rendimiento y representación institucional.

De estos dos propósitos vertebradores se desprenden las siguientes acciones:

 1. Capacitación sobre la enseñanza de diferentes deportes, en base a los Diseños Curriculares vigentes y su concepción pedagógica para un mejor logro de aprendizajes significativos de todos los niños y jóvenes.

 2. Implementación de Centros de Desarrollo Deportivo con el fin de facilitar el acceso a los mismos a los estudiantes que desean profundizar y desarrollar su formación deportiva.

3. Promoción de la participación de los alumnos en encuentros y eventos deportivos de distinta naturaleza, según sus intereses, necesidades y posibilidades de práctica deportiva, ampliando las oportunidades de aprendizaje.

4. Desarrollo en los CEF del Proyecto de Promoción de Trayectorias Deportivas, habilitando espacios de superación deportiva.

 


martes, 16 de diciembre de 2025

DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 1/16

                                  LA SUPERVISIÓN A LA CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA

Inspector:  PROF. Gerardo Chichiri


 

El supervisor interviene sobre prácticas docentes que se ubican entre dos tendencias: lo instituido, que  responde a lógicas personales o de la institución de pertenencia, y que tienen su eje en la identidad y biografía del docente y de las instituciones; y lo instituyente, representado por las  pulsiones de la vida, de crear y recrear.

Intervenir es interponerse entre las lógicas instituidas y los procesos instituyentes.  Es ubicarse en el espacio sensible entre dos momentos de la práctica; el antes y el  después.

Reconocer el origen de las tensiones, conocer los fundamentos y  las necesidades del Área, observar el clima de las clases, promover canales de comunicación, potenciar las posibilidades de cada sujeto, propulsar acciones transformadoras, asesorar para la resolución de problemas, son variables de la función que conforman el perfil de la gestión supervisiva.

Las visitas a la clase, constituyen una estrategia valiosa que  responde a los objetivos del proyecto de supervisión de la Institución. En ese sentido, puede aseverarse que el carácter de la visita es siempre intencional y no casual.

Al momento de  diseñar y ejercer la función supervisiva, adquieren fundamental importancia las siguientes premisas:

o   El currículum es prescriptivo

o   La enseñanza es siempre una actividad intencional (aún cuando se produzcan aprendizajes ocasionales) y se opone a la improvisación o rutinización

o   La omisión del deber de enseñar configura una vulneración del derecho a aprender de los alumnos

o   El Estado asume la responsabilidad educativa y se manifiesta en el quehacer institucional y supervisivo

o   El aprendizaje requiere organización,  secuencialidad  y sistematicidad

 

La visita a la clase permite al supervisor tener presencia en el hecho educativo.

Para el cumplimiento de su misión,  resulta pertinente:

 

o   El proyecto institucional, que contextualiza  la propuesta pedagógica del docente.

o   Tomar información de la planificación didáctica del docente, relevando las intenciones, valoraciones,  previsiones y estrategias para ofrecer continuidades pedagógicas que favorezcan las trayectorias escolares de los alumnos.

o   Previo a la observación de la clase, generar una instancia de  diálogo con el docente, acción que permitirá poner en palabras los objetivos previstos de ambos, y que facilitará la construcción de vínculos de confianza.

 

En la observación directa de la clase,  el supervisor se apropiará de aquellos  aspectos visibles y de los no visibles.

Los primeros podrán relevarse del análisis de la administración de los tiempos, de los espacios y utilización de materiales, posicionamientos y propuestas pedagógicas, participación del alumnado, otras.

Respecto de los no visibles, son aquellas variables que permiten inferir fundamentos  sensibles a la propuesta institucional y áulica  tales como: hábitos y rutinas escolares, clima y vínculos de la clase y de la institución, otros.

 

Es observable:

o   La estructura de la clase,  la identificación de sus momentos y adecuación a las características del grupo. Las transiciones planteadas para los momentos iniciales, de motivación,  preparación y predisposición del docente y de los alumnos para favorecer la curva mutua de expectativas y las aproximaciones  afectivas y motoras  a las propuestas.  Los momentos del desarrollo del tema, el despliegue de estrategias de enseñanza para favorecer el aprendizaje del conjunto de los alumnos, y los finales, que ofrecen la síntesis de la propuesta del día y abre canales de interés hacia el siguiente encuentro.

o   El propósito explícito y los propósitos implícitos de la clase.

o   Los saberes previos y características del grupo, y los planteos pertinentes del docente.

o   La coherencia entre la propuesta curricular, el contenido seleccionado, las estrategias desplegadas  y las aproximaciones de los alumnos a las expectativas de la clase. 

o   La secuenciación  de las actividades, para favorecer los procesos de adquisición de saberes a través de propuestas de complejización de las situaciones,  para  el progreso en los aprendizajes.

o   Las estrategias para promover  la participación, la comprensión, el ejercicio de la grupalidad y  disolver eventuales conflictos de la convivencia del grupo.

o   Las prácticas evaluativas en el contexto institucional y áulico. Criterios, acuerdos e instrumentos para la evaluación.

o   Cuidado y protección del ambiente

o   Otras

 

 

Noticias, que quedaron olvidadas!  diciembre de 2020

49° Campeonato Provincial de Mayores

En Mar del Plata los atletas villeguenses se destacaron en la competencia

En Mar del Plata los atletas villeguenses de la la Escuela Municipal de Atletismo "Canguros" tuvieron una destacada participación.

En Mar del Plata los atletas villeguenses de la la Escuela Municipal de Atletismo "Canguros" tuvieron una destacada participación en la vuelta a las competencias, resultando Emiliano Bustos y Pamela Arameo ganadores en 10.000 metros.

En 10.000 metros masculino el primer puesto fue para Emiliano Bustos (30 minutos y 44 segundos) y en tercer lugar Tomás Ullua (31 minutos 50 segundos), mientras que en 10.000 metros femenino fue primera Pamela Arameo (40 minutos 02 segundos) y segunda Yamila Fiore (43 minutos 30 segundos).

En la segunda jornada de competencias este domingo participaron en la distancia de 5.000 metros masculino en dos series. De la primera participaron los villeguenses que obtuvieron el tercer y cuarto puesto Emiliano Bustos (15 minutos 14 segundos) y Tomas Ullúa (15 metros 16 segundos) respectivamente quienes superaron sus propias marcas.

En femenino se corrió una sola serie donde participaron 13 mujeres y Pamela Araneo con un tiempo de 19'39" quedó en sexto lugar. El Provincial de Atletismo categoría mayores es organizado por la Federación Marplatense de Atletismo y fiscalizado por la Asociación Civil de Jueces y Auxiliares de Atletismo de la Ciudad de Mar del Plata y definirá al equipo de Buenos Aires de cara al 100º Campeonato Nacional de Mayores “Brian Toledo” a disputarse del 18 al 20 de diciembre en Rosario.

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Tomi Ullúa Actualidad 2025 2

Tomás Ullúa

 ganador de la edición 2025 de la maratón de los barrios de General Villegas



Objetivo logrado, resta una breve transición y se viene la pre temporada 2026. Se espera un año cargado de desafíos, y objetivos claros.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

 

Prácticas atléticas en la escuela primaria:

Carreras de velocidad y el problema del espacio


                                                            Gerardo Chichiri

El desarrollo de las prácticas atléticas a edades tempranas favorece el aprendizaje de habilidades básicas para la práctica de cualquier deporte. Como bien dice el documento de trabajo N° 2 de la DEF (2023) “Las prácticas atléticas ofrecen inmejorables oportunidades para la enseñanza de habilidades motoras combinadas y específicas que se vinculan con otros deportes. Al mismo tiempo, estimulan capacidades motoras de diverso tipo…” (p.4). El documento de trabajo N°2 de la DEF (2023) afirma que decimos prácticas atléticas y no Atletismo porque le asignamos centralidad al sujeto que lo desarrolla y lo practica; en caso contrario estaríamos refiriéndonos al Atletismo como deporte únicamente. En el caso de las carreras de velocidad, sin considerar especialidades del atletismo convencional sino más bien velocidad pura de desplazamiento es donde más hay que acentuar la enseñanza. En primer lugar, porque todos los deportes comparten las mismas necesidades e intereses, de poder llegar antes que el rival o anticipar cualquier acción, pero además la velocidad, independientemente de cualquier cuestión de herencia biológica; exige el aprendizaje de la técnica correcta. Por más fibras glucolíticas de tipo I y II que un alumno tenga, si no corre adecuadamente nunca será lo suficientemente veloz. En definitiva, para ser veloz hay que aprender a correr eficaz y eficientemente y esa es la razón más importante de enseñarla en las escuelas primarias.  Cuanto antes los alumnos aprendan las técnicas básicas de la carrera de velocidad menos estereotipos negativos adquirirán en el futuro que limiten su potencial capacidad de desplazarse velozmente:

Durante mucho tiempo la enseñanza de las habilidades técnicas en los deportes se ha enfocado hacia la enseñanza de unos movimientos deportivos estereotipados que reproducen modelos de ejecución de probada eficacia y que en sí mismos se acercan más al adiestramiento que a la educación, dándose con demasiada frecuencia la en­señanza para que los niños adopten una actitud pasiva y un papel secundario durante las sesiones que están implementando (Valero Valenzuela, 2023, p.136).

Las carreras de velocidad en el primer ciclo de la escuela primaria interpelarán al docente a ser innovadores y creativos para captar el interés de los alumnos, Valero Valenzuela (2023), nos afirma que el primer contacto que los niños tengan con el deporte deberá ser gratificante dado que de esa relación dependerá el apego que tenga al mismo (p.136). por lo que el modelo ludotécnico es una opción favorable para el aprendizaje de la técnica sin descuidar el aspecto lúdico y recreativo de la propuesta.

Una vez resuelto el método pedagógico que se va a utilizar los docentes se encuentran con otro desafío en las escuelas; el espacio de trabajo. Dado que no todas las instituciones cuentan con patios, playones, gimnasios o salones de usos múltiples con las dimensiones adecuadas o con superficies lisas y llanas se deberá recurrir a lo que se disponga. En definitiva, la elección del lugar no debería ser un condicionante para el desarrollo de las carreras de velocidad.

Olivera Betrán establece que:

Cada escenario está dotado de los diversos elementos que componen el aula de        educación física en cualquiera de los ambientes organizados y recreados: el espacio propiamente dicho con sus dimensiones y características, las infraestructuras y equipamientos, el material, los alumnos y la posible interacción de los agentes meteorológicos (tierra, agua, viento, sol, barro, nieve, hielo, arena…). Con todos ellos conformamos múltiples ambientes que inviten y estimulen la fantasía e iniciativa personal para el desarrollo autónomo de la motricidad más espontánea y gratificante para nuestros educandos. Variando las condiciones y disposiciones de todos estos elementos bajo patrones más directivos buscamos nuevos escenarios y construimos ambientes para el desarrollo de la motricidad dirigida, orientada por consignas y supeditada a un objetivo que responde a las necesidades e intereses del alumnado. (Olivera Betrán, 2011, p.7).

El docente, al momento de planificar deberá garantizar la presencia de contenidos en relación con la disponibilidad del espacio y los elementos disponibles, dependerá de las dimensiones del patio disponible y la estrategia del docente para el armado de grupos si fuera necesario si no pudiera trabajar el total del alumnado al mismo tiempo; por lo que la asignación de tareas durante las pausas o descansos también son una alternativa.

Olivera Betrán (2011) nos afirma que el aula en Educación Física es cada uno de los espacios escogidos y que es tarea del docente transformarlo para que resulte atractivo para lograr los objetivos.

Valero Valenzuela (2006) propone en el modelo ludotécnico, la idea del espacio educativo adaptado como forma de trabajar atletismo en contexto escolar, y afirma que este modelo representa una gran ventaja dado que ningún espacio puede resultar en un impedimento para su aplicación (p.6)

Para el óptimo aprovechamiento del espacio se sugiere:

Rotación por estaciones:

    • Dividir el grupo en pequeños equipos (4–6 alumnos).
    • Diseñar circuitos de estaciones con variantes de las pruebas atléticas, esto reduce la espera y multiplica el uso del espacio, aplica a carreras llanas y con obstáculos.

  Secuencias cortas, alta rotación:

    • Usa tiempos de práctica determinados por estación, con pausas breves.
    • Favorece la participación continua sin congestionar zonas.

 Estrategias de uso del espacio reducido

Circuitos diagonales o circulares:

    • En lugar de usar la cancha “de punta a punta”, aprovechan diagonales o trazados circulares que reducen recorrido pero mantienen movimiento.
    • Ejemplo: un “circuito de relevos” en zigzag por conos.

Marcas con materiales flexibles:

    • Usa cintas adhesivas, sogas, conos o aros para delimitar carriles o zonas de lanzamiento.
    • Evitar usar elementos duros o fijos que puedan generar choques.

Actividades por planos o niveles:

    • Combinar actividades que no se superpongan así, el mismo espacio sirve para tres dinámicas simultáneas.

Adaptación de trayectorias:

    • Las carreras pueden ser en zigzag, con cambios de dirección, ida y vuelta, o en relevos cortos (5–10 m).

       Seguridad y cuidado del entorno

  • Mantener zonas de lanzamiento separadas del resto del grupo.
  • Verificar que no haya obstáculos fijos o pisos resbaladizos.
  • Usar materiales blandos y ligeros.

·        Enfatizar la autoprotección

No todas las acciones tendientes a la mejora de la habilidad de las carreras implican correr, también las salidas son fundamentales. La enseñanza de las partidas podría requerir incluso espacios todavía más reducidos. Pero poniendo énfasis en la enseñanza de la técnica no podremos descuidar los apoyos, por lo que todas las variantes de multisaltos son apropiadas y también pueden desarrollarse en poco espacio.

Una solución ante la falta de espacios adecuados, de articulación con otras materias o con el propósito de realizar aportes a otras áreas, como pueden ser por ejemplo el ambiente natural; y diseñar salidas periódicas al medio natural para lograr que nuestros niños se interaccionen de manera activa y constructiva con la naturaleza más plena y descubran explorando y jugando la biodiversidad de fauna y flora presentes, y poder incluir en cada salida acciones motrices tendientes a mejorar las carreras.

Referencias Bibliográficas

Valenzuela, A. V. (2019). Sesiones de Atletismo: Carreras. Editorial Pila Teleña.

Retos. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación 2006, n 10, pp 42-49

Betrán, J. O. (2011). Escenarios y ambientes de la Educación Física. Apunts Educación Física y Deportes, (103), 5-8.

DGCyE (2023). Documento de Trabajo N° 2. La enseñanza de las prácticas atléticas en el sistema Educativo Bonaerense.


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