Prácticas atléticas en la escuela primaria:
Carreras de velocidad y el problema del espacio
El desarrollo de las prácticas atléticas a edades tempranas favorece el
aprendizaje de habilidades básicas para la práctica de cualquier deporte. Como
bien dice el documento de trabajo N° 2 de la DEF (2023) “Las prácticas
atléticas ofrecen inmejorables oportunidades para la enseñanza de habilidades
motoras combinadas y específicas que se vinculan con otros deportes. Al mismo
tiempo, estimulan capacidades motoras de diverso tipo…” (p.4). El documento de
trabajo N°2 de la DEF (2023) afirma
que decimos prácticas atléticas y no Atletismo porque le asignamos centralidad
al sujeto que lo desarrolla y lo practica; en caso contrario estaríamos
refiriéndonos al Atletismo como deporte únicamente. En el caso de las carreras
de velocidad, sin considerar especialidades del atletismo convencional sino más
bien velocidad pura de desplazamiento es donde más hay que acentuar la
enseñanza. En primer lugar, porque todos los deportes comparten las mismas
necesidades e intereses, de poder llegar antes que el rival o anticipar
cualquier acción, pero además la velocidad, independientemente de cualquier
cuestión de herencia biológica; exige el aprendizaje de la técnica correcta.
Por más fibras glucolíticas de tipo I y II que un alumno tenga, si no corre
adecuadamente nunca será lo suficientemente veloz. En definitiva, para ser veloz
hay que aprender a correr eficaz y eficientemente y esa es la razón más
importante de enseñarla en las escuelas primarias. Cuanto antes los alumnos aprendan las
técnicas básicas de la carrera de velocidad menos estereotipos negativos
adquirirán en el futuro que limiten su potencial capacidad de desplazarse
velozmente:
Durante mucho tiempo la enseñanza de las habilidades técnicas en los
deportes se ha enfocado hacia la enseñanza de unos movimientos deportivos
estereotipados que reproducen modelos de ejecución de probada eficacia y que en
sí mismos se acercan más al adiestramiento que a la educación, dándose con
demasiada frecuencia la enseñanza para que los niños adopten una actitud
pasiva y un papel secundario durante las sesiones que están implementando
(Valero Valenzuela, 2023, p.136).
Las carreras de velocidad en el primer ciclo de la escuela primaria
interpelarán al docente a ser innovadores y creativos para captar el interés de
los alumnos, Valero Valenzuela (2023), nos afirma que el primer contacto que
los niños tengan con el deporte deberá ser gratificante dado que de esa
relación dependerá el apego que tenga al mismo (p.136). por lo que el modelo
ludotécnico es una opción favorable para el aprendizaje de la técnica sin
descuidar el aspecto lúdico y recreativo de la propuesta.
Una vez resuelto el método pedagógico que se va a utilizar los docentes se
encuentran con otro desafío en las escuelas; el espacio de trabajo. Dado que no
todas las instituciones cuentan con patios, playones, gimnasios o salones de
usos múltiples con las dimensiones adecuadas o con superficies lisas y llanas
se deberá recurrir a lo que se disponga. En definitiva, la elección del lugar
no debería ser un condicionante para el desarrollo de las carreras de
velocidad.
Cada escenario está dotado de
los diversos elementos que componen el aula de educación física en cualquiera de los
ambientes organizados y recreados: el espacio propiamente dicho con sus
dimensiones y características, las infraestructuras y equipamientos, el
material, los alumnos y la posible interacción de los agentes meteorológicos
(tierra, agua, viento, sol, barro, nieve, hielo, arena…). Con todos ellos
conformamos múltiples ambientes que inviten y estimulen la fantasía e
iniciativa personal para el desarrollo autónomo de la motricidad más espontánea
y gratificante para nuestros educandos. Variando las condiciones y
disposiciones de todos estos elementos bajo patrones más directivos buscamos
nuevos escenarios y construimos ambientes para el desarrollo de la motricidad
dirigida, orientada por consignas y supeditada a un objetivo que responde a las
necesidades e intereses del alumnado. (Olivera Betrán, 2011, p.7).
El docente, al momento de planificar deberá
garantizar la presencia de contenidos en relación con la disponibilidad del
espacio y los elementos disponibles, dependerá de las dimensiones del patio
disponible y la estrategia del docente para el armado de grupos si fuera
necesario si no pudiera trabajar el total del alumnado al mismo tiempo; por lo
que la asignación de tareas durante las pausas o descansos también son una
alternativa.
Olivera
Betrán (2011) nos afirma que el aula en Educación Física es cada uno de los
espacios escogidos y que es tarea del docente transformarlo para que resulte
atractivo para lograr los objetivos.
Valero Valenzuela (2006) propone
en el modelo ludotécnico, la idea del espacio educativo adaptado como forma de
trabajar atletismo en contexto escolar, y afirma que este modelo representa una
gran ventaja dado que ningún espacio puede resultar en un impedimento para su
aplicación (p.6)
Para el óptimo aprovechamiento del espacio se sugiere:
Rotación por estaciones:
- Dividir el grupo en pequeños equipos (4–6
alumnos).
- Diseñar circuitos de estaciones con
variantes de las pruebas atléticas, esto reduce la espera y multiplica el
uso del espacio, aplica a carreras llanas y con obstáculos.
Secuencias cortas, alta rotación:
- Usa tiempos de práctica determinados por estación,
con pausas breves.
- Favorece la participación continua sin
congestionar zonas.
Estrategias de uso del espacio reducido
Circuitos
diagonales o circulares:
- En lugar de usar la cancha “de punta a punta”,
aprovechan diagonales o trazados circulares que reducen recorrido pero
mantienen movimiento.
- Ejemplo: un “circuito de relevos” en zigzag por
conos.
Marcas con
materiales flexibles:
- Usa cintas adhesivas, sogas, conos o aros para
delimitar carriles o zonas de lanzamiento.
- Evitar usar elementos duros o fijos que puedan
generar choques.
Actividades
por planos o niveles:
- Combinar actividades que no se superpongan así, el
mismo espacio sirve para tres dinámicas simultáneas.
Adaptación
de trayectorias:
- Las carreras pueden ser en zigzag, con cambios
de dirección, ida y vuelta, o en relevos cortos (5–10 m).
Seguridad y cuidado del entorno
- Mantener zonas de lanzamiento separadas del
resto del grupo.
- Verificar que no haya obstáculos fijos o
pisos resbaladizos.
- Usar materiales blandos y ligeros.
·
Enfatizar la autoprotección
No todas las acciones tendientes
a la mejora de la habilidad de las carreras implican correr, también las
salidas son fundamentales. La enseñanza de las partidas podría requerir incluso
espacios todavía más reducidos. Pero poniendo énfasis en la enseñanza de la
técnica no podremos descuidar los apoyos, por lo que todas las variantes de
multisaltos son apropiadas y también pueden desarrollarse en poco espacio.
Una solución ante la falta de
espacios adecuados, de articulación con otras materias o con el propósito de
realizar aportes a otras áreas, como pueden ser por ejemplo el ambiente
natural; y diseñar salidas periódicas al medio natural para lograr que nuestros
niños se interaccionen de manera activa y constructiva con la naturaleza más
plena y descubran explorando y jugando la biodiversidad de fauna y flora
presentes, y poder incluir en cada salida acciones motrices tendientes a
mejorar las carreras.
Referencias Bibliográficas
Valenzuela, A. V. (2019). Sesiones de Atletismo:
Carreras. Editorial Pila Teleña.
Retos. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y
Recreación 2006, n 10, pp 42-49
Betrán, J. O. (2011). Escenarios y
ambientes de la Educación Física. Apunts Educación Física y Deportes, (103),
5-8.
DGCyE (2023). Documento de Trabajo
N° 2. La enseñanza de las prácticas atléticas en el sistema Educativo
Bonaerense.

