¿Conocen el trabajo de un entrenador?
La labor de un entrenador
deportivo consiste en guiar, instruir y potenciar el rendimiento físico,
técnico y mental de un atleta o equipo.
Es una figura
multidisciplinaria clave cuya responsabilidad va más allá de dictar ejercicios
físicos: actúa como estratega, mentor, educador y psicólogo para llevar a los
deportistas a alcanzar sus objetivos de forma segura y ética.
Para abordar con éxito todas
las facetas de su rol, un entrenador deportivo necesita una formación
multidisciplinaria profunda. Debe dominar tanto la ciencia del cuerpo humano
como la psicología del comportamiento y la gestión estratégica, y para ello
estudia durante toda su vida.
Un entrenador deberá conocer
en profundidad su especialidad y estudiar:
1.
Ciencias Biológicas y de la Salud:
Anatomía
humana: Conocer la estructura de huesos, músculos y articulaciones involucrados
en el movimiento.
Fisiología general y Fisiología del ejercicio:
Entender cómo responde el cuerpo (corazón, pulmones, músculos) al esfuerzo
físico intenso y como se producen las adaptaciones al esfuerzo.
Biomecánica:
Analizar la física de los movimientos para hacerlos más eficientes y evitar
desgastes lesivos y relacionar esos conocimientos con las capacidades
individuales de los deportistas para que puedan ser aplicados en tiempo y
forma.
Nutrición
e hidratación: Saber qué fuentes de energía necesita un atleta antes, durante y
después del esfuerzo.
Primeros
auxilios: Reaccionar de inmediato ante emergencias, desmayos o lesiones en el
campo de juego.
2. Teoría
y metodología del entrenamiento:
Dominar
los principios de carga, progresión, variedad, recuperación y supercompensación
física. Evaluación y control del rendimiento
Periodización:
Saber planificar macrociclos anuales y plurianuales y microciclos (semanas)
para que el atleta llegue en su mejor forma a la competencia.
Prevención
y readaptación: Diseñar ejercicios que fortalezcan zonas vulnerables y guiar la
vuelta a los entrenamientos tras una lesión.
3.
Psicología y Ciencias Sociales:
Psicología
deportiva: Manejar técnicas de motivación, control del estrés competitivo,
concentración y manejo de la frustración.
Pedagogía
y didáctica: Saber transmitir conceptos complejos de forma simple y adaptada a
la edad del deportista.
Liderazgo
y dinámicas de grupo: Gestionar egos, resolver conflictos internos y construir
un espíritu de equipo sólido.
4.
Táctica, Estrategia y Tecnología:
Conocimiento
de los sistemas de ataque, defensa, transiciones y relacionarlos con las
capacidades de los rivales, condiciones climáticas e instancias de competición
(clasificación, final, campeonato, marcas personales, récords.)
Conocimiento
del reglamento oficial: Conocer a fondo las normas vigentes de la disciplina
para evitar sanciones.
Análisis
de rendimiento: Usar software de video y datos estadísticos (scouting) para
evaluar a los rivales y al propio equipo.
Tecnología
deportiva: Monitorear variables con dispositivos GPS, pulsómetros y plataformas
de fuerza, células fotoeléctricas.
5.
Gestión y Ética:
Legislación
deportiva: Entender los marcos legales, contratos y normativas de dopaje. Ética
profesional: Promover el juego limpio, la inclusión, el respeto y la integridad
en todo momento.
Y como
si todo esto fuera poco, deberá actualizarse permanentemente en estos
conocimientos.
¿Ahora…
como es ser un entrenador en Argentina? Bueno, se requiere todo eso pero
además:
Conseguir
fondos y recursos para llevar adelante los proyectos deportivos.
Gestionar
los espacios de trabajo, adecuarlos, hacerlos operativos.
Conseguir
patrocinadores para los deportistas.
Conseguir
donaciones para hacer rifas.
Vender
las rifas.
Conseguir
los pasajes, gestionar hoteles, estadías, alimentación.
Conseguir
transportes.
Si
quedan deudas, pagarlas de su propio bolsillo.
Poner
a disposición su propia movilidad, pagar combustible de su propio bolsillo,
pagar roturas del vehículo.
Luchar
contra la indiferencia de funcionarios políticos que no reconocen la tarea de
los entrenadores.
Sacrificar
tiempo de descanso, ya que el profesor no vive del deporte que hace,
generalmente da clases en otras instituciones para sobrevivir o tienen otros
empleos.
Restar
tiempo a sus propios hijos y familia para que los deportistas tengan mejores
oportunidades.
Comprar
de su propio bolsillo insumos que sus deportistas necesitan, desde ropa o
zapatillas a consultas y honorarios médicos.
Nociones
básicas sobre derecho y responsabilidad civil.
Cuando
la semana finaliza, y todos vuelven a sus hogares para tener un descanso
reparador; el entrenador prepara el viaje, se comunica con padres. Deportistas,
dirigentes, sobre horarios de salida, de llegada, da aviso de emergentes,
cambios de horarios. Y es ahí, justo ahí cuando su trabajo recién comienza… un
viernes por la noche. Y después de todo el fin de semana compitiendo,
asistiendo, acompañando, cuidando de sus alumnos, regresa lunes por la
madrugada para a las 7.00 hs estar listo para ir a “trabajar” en la rutina de
toda la semana, y atender las necesidades de su propia familia,
Si todo
salió bien, tendrá la enorme satisfacción que todo el trabajo previo dio resultado,
si no salió como se planeaba, entonces tendrá que recalcular, pensar,
planificar, desvelarse, noches y noches sin dormir hasta encontrar la
respuesta. Trabajar el doble o el triple si fuese necesario. Y volver a
planificar un viaje, vender más rifas, etc, etc, etc.
Y
cuando el entrenador pide una ayuda, un aumento si es que es remunerado,
generalmente se le es negado.
Este
trabajo “invisible” jamás es reconocido. Si te va bien, en todo caso, “alguien
se subirá” al podio junto a vos para sacarse una foto y celebrar “el éxito” del
funcionario de turno.
Así se trabaja en Argentina, a pesar de eso, tenemos uno de los
Deportes más competitivos del mundo. Miles y miles profesores de Educación Física, técnicos y entrenadores se esfuerzan anónimamente todos los días para que eso suceda.



