miércoles, 27 de agosto de 2025

 La motivación y el aprendizaje motor

Se entiende por motivación al proceso que provoca cierto comportamiento, mantiene la actividad o la modifica, motivar es predisponer a la persona hacia lo que se quiere enseñar, es llevarlo a participar activamente en la actividad, proporcionando una situación que los induzca a un esfuerzo intencional, a una actividad orientada hacia determinados resultados queridos y comprendidos.

Se trata de despertar el interés, estimular el deseo de aprender y dirigir los esfuerzos para alcanzar las metas definidas, pero se necesita del esfuerzo voluntario de la persona, uno está motivado cuando siente la necesidad de aprender lo que está siendo tratado, la necesidad lo lleva a aplicarse a esforzarse y a perseverar en el trabajo hasta sentirse satisfecho.

Una de las causas de indisciplina durante las clases de Educación Física es la falta de motivación, tanto de los profesores (entran a sus clases y automáticamente comienzan a dar clases mecánicamente, sin cambiar las estrategias ni los métodos de enseñanza, o cambiando los materiales o proponiendo desafíos nuevos), como de los alumnos. La motivación se trata de una condición interna, mezcla de impulsos, propósitos, necesidades e intereses, que mueven al individuo a actuar.

La motivación cuando se crea, puede provocar una sensación de tensión, sobre todo cuando se vislumbra un objetivo o meta a alcanzar, se inicia un esfuerzo o acción o acciones para dar solución, a veces en forma ordenada y otras no muy ordenadas, una vez alcanzado el éxito disminuye la tensión y el individuo retiene, aprehende, la dirección o forma de comportamiento para actuar de una manera más o menos similar en situaciones parecidas que puedan sucederse en un futuro.

Las principales fuentes de motivación pueden ser: acontecimientos de la vida social, curiosidad natural del ser humano, ambiente escolar adecuado, personalidad del profesor, aprobación social, competición, deseos de evitar fracasos, necesidades económicas, afán de distinguirse, deseos de ser eficiente, tener una tendencia a la experimentación, aspiraciones personales, entre otras.

Hay motivaciones positivas que pueden ser intrínsecas o extrínsecas, entre las primeras encontramos un estímulo que encuentro en mí mismo, tendiente a superar una meta al realizar una experiencia. Una motivación extrínseca es el estímulo que proviene del exterior del sujeto por ejemplo el aplauso.

También encontramos motivaciones negativas, son las que pretenden mantener o modificar una conducta con un estímulo doloroso, por ejemplo, una bofetada (de orden físico) o el desprecio (de orden psicológico).

En la sociedad se ha instalado que todo aprendizaje es tedioso, difícil y aburrido, por lo tanto, desde un enfoque tradicional de la enseñanza hemos profundizado esta idea, al enseñar cosas que no les interesaban a los alumnos y de una forma aún menos interesantes. Obviamente que no es hacer lo que quieren ellos, es orientarlos hacia cuestiones de valor formativo respondiendo a sus numerosos interrogantes, aprovechando la enorme capacidad de aprendizaje que poseen, ampliando el horizonte de sus conocimientos con problemas más complejos.

Pero ¿por qué explicamos siempre de la misma forma?, ¿por qué exigimos a todos por igual?, ¿por qué aplicamos las mismas pruebas de evaluación?

Rene Fourcade, nos dice que las fuentes de las motivaciones pueden ser de tipo incidental, estas se imponen por si mismas o provienen del medio exterior (de la calle, ciudad, televisión, la enseñanza en contacto con la vida), provocadas, estas se desencadenan gracias al arte del educador y al aparato didáctico que ha sabido emplear (se tiene en cuenta al docente, el entorno didáctico, los métodos pedagógicos, las expectativas de los padres) y las intencionales, resultan de la voluntad del niño por la preocupación personal de mejora y de búsqueda de éxito.

Algunas técnicas motivadoras:

1.    Planificar prácticas y entrenamientos variados y entretenidos (por ej. Juegos sorpresa.

2. Recompensar el esfuerzo y el desarrollo de la ejecución física y deportiva más que el resultado.

3. Recompensar cada logro que se va alcanzando en consonancia al mismo, sin sobrevalorar o infravalorar.

4. Utilizar el feedback* sobre los progresos deportivos como un alto factor motivante.

5. Potenciar el refuerzo no solo unidireccional profesor/entrenador alumno/deportista, sino también entre los propios aprendices.

* Feedback o retroalimentación. Retroalimentación formativa (Mg. Rebeca Anijovich) Sólo la retroalimentación es formativa si hay una modificación real de los procesos de pensamiento y/o modos de acción

La atención es la capacidad de tomar posesión a través de la mente, de una forma clara y vivida en varios temas o serie de pensamientos que pueden ser voluntarios (James, 1980). Los estudios sobre atención en Educación Física (E.F.) son relativamente recientes y escasos, a pesar de la importancia que esta variable desempeña en la enseñanza de las actividades físicas.

la atención como una cualidad de la percepción hace referencia a la función de la atención como filtro de los estímulos ambientales, decidiendo cuáles son los estímulos más relevantes y dándoles prioridad por medio de la concentración de la actividad psíquica sobre el objetivo, para un procesamiento más profundo en la conciencia.

Desde la Perspectiva cognitiva: actualmente, es la perspectiva más utilizada, explica el fenómeno atencional en el ámbito de la educación física y del deporte basándose en el estudio del procesamiento de la información, esta perspectiva defiende la idea de que el atleta recibe una considerable cantidad de mensajes del entorno en el que desarrolla su actividad, mensajes que han de ser filtrados y procesados para poder dar una respuesta verdaderamente efectiva a las demandas situacionales.

La selección estimular. Tanto para las ciencias del deporte como para el sentido común, la atención es la variable psicológica que permite al individuo sincronizar sus procesos mentales con una fracción del flujo de estímulos que recibe a cada instante. Esta idea, fundamental en la teoría del procesamiento de la información, ha suscitado el interés y la curiosidad de muchos de los investigadores que desarrollan su cometido en el ámbito de la actividad física y del deporte, que, alentados por las múltiples evidencias, han comenzado a considerar la atención como un auténtico “filtro estimular”, gracias a la atención, el atleta puede seleccionar y procesar la información más relevante de todos los mensajes concurrentes, mientras que el resto de la información (eventualmente irrelevante) queda atenuada y recibe un procesamiento mínimo o nulo. (Muchos la denominan atención selectiva).

La capacidad limitada. Además del carácter selectivo, hay un segundo aspecto de la atención que por su importancia y sus derivaciones prácticas es necesario subrayar: se trata de un mecanismo de capacidad limitada, una restrictiva circunstancia que sin duda explica la enorme dificultad que encontramos para realizar dos o más tareas al mismo tiempo. En efecto, la experiencia demuestra sobradamente que no es posible ejecutar de forma eficaz dos tareas complejas a la vez; y que cuando se intenta perpetrar tal proeza, nuestros limitados recursos atencionales deben repartirse entre ellas, produciéndose múltiples interferencias y una considerable merma del rendimiento.

El estado de activación/alerta. Otro aspecto que por su interés y sus repercusiones merece la pena destacar en este apartado es que la atención debe ser considerada como un mecanismo endógeno de alerta, es decir, como una especie de terminal que nos revela la disposición general del organismo para procesar la información proveniente del entorno en un momento dado. Para comprender la importancia que este estado de alerta tiene en el procesamiento de los estímulos basta con comparar las enormes diferencias en cuanto a capacidad de respuesta que existen entre un sujeto dormido (bajo nivel de alerta) y un sujeto despierto (alto nivel de alerta). Cuando el nivel de alerta es elevado, el sujeto es capaz de responder a gran variedad de estímulos y ejecutar multitud de tareas que requieren habilidades, por el contrario, cuando el nivel de alerta es bajo, su conducta tiende a ser más torpe, descuidada y poco eficaz.

La práctica deportiva supone la captación y procesamiento de información a través de diferentes sistemas sensoriales: a) Visión: para la observación de la trayectoria de un móvil, la percepción de profundidad, la discriminación de los colores, dominio de un campo visual amplio. Profesores como entrenadores deberían considerar la posibilidad de que ciertas dificultades observadas en los alumnos puedan ser debidas a una deficiente visión.

b) Audición: los sonidos son fuente de información y puede ayudar a comprender una situación, una habilidad o percibir un error. El canal auditivo es empleado por los profesores y entrenadores para reclamar la atención.

c) Kinestesia: la atención se centra en sensaciones internas que tiene su origen en los sensores emplazados en músculos, tendones, articulaciones o el propio oído interno (órganos propioceptores).

Atención y anticipación

Anticipar supone prever lo que posiblemente podrá ocurrir en la próxima situación del juego.

Aprender a anticipar supone aprender a captar las informaciones sobre cómo son los movimientos de los oponentes, las acciones de los mismos o las trayectorias de la pelota, por ejemplo. Según Schmidt (1991) existen dos tipos de anticipación: 1) Anticipación espacial: supone prever dónde será la actuación de un oponente y organizar la propia respuesta de forma apropiada. 2) Anticipación temporal: supone predecir cuándo ocurrirá una acción (de un jugador adversario o de un compañero).

Mientras que la monotonía desactiva, la complejidad o la variación (dificultad) elevan la activación por falta de habituación, lo que puede favorecer el deseo de aprender. Lo cierto es que la motivación estimula, dirige, activa y canaliza las acciones de los sujetos y si bien es necesaria para aprender no es la única condición para que el aprendizaje se realice. El deseo es un buen ejemplo de motivación. Ante una cuestión de motivación tenemos tres caminos posibles: ignorarla, aprovecharla o crearla. Debemos conocer cuáles son las motivaciones de nuestros alumnos/deportistas.



ESTRATEGIAS PARA FAVORECER LA MOTIVACIÓN



1)Buscar un estímulo que movilice las conductas de los aprendices y que posea una propiedad atrayente para obtener un logro.

2) Presentar situaciones y materiales novedosos.

3) Determinar el grado de significación de la tarea para el aprendiz. 4) Presentar objetivos concretos y posibles de conseguir.

5) Favorecer la participación en el establecimiento de los objetivos.

6) Valorar el esfuerzo que el alumno despliega para conseguir el dominio de la habilidad deportiva.

6.1) El refuerzo positivo es más apropiado que el negativo en el aprendizaje.

6.2) En el rendimiento puede ser distinto. Este será un elemento de discusión.

6.3) Desarrollar ampliamente el papel relevante que las informaciones retroactivas tienen en el aprendizaje motor.

7) Conocer el nivel de aspiraciones de los alumnos.

ALGUNOS CONCEPTOS FINALES

* La imagen del movimiento está formada con informaciones visuales, auditivas y táctiles kinestésicas.

* No solamente se aprende practicando sino que también se aprende observando, o imaginándose uno mismo realizando la tarea.

* Informar, practicar y conocer lo conseguido son tres elementos imprescindibles del proceso de aprendizaje motor.

* El aprendizaje de los deportes supone la adquisición de patrones motores o gestos técnicos y su empleo en la forma y momentos oportunos.

* Son aspectos a considerar para la práctica: características personales, experiencia acumulada, estilos de enseñanza, motivación, capacidad cognitiva (además de poder verse mentalmente realizando la habilidad o el juego deportivo), factores materiales, disposición de tiempo para practicar (del alumno, del profesor, de la institución).

*La monotonía en la acción pedagógica tiende a inhibir a los alumnos en su deseo de aprender. Es el aburrimiento y no el cansancio el causante del descenso de la atención. Repetir una habilidad hasta la saciedad, siempre de la misma forma puede provocar monotonía y aburrimiento.

* Para la atención resaltar cierta información con relación a otras, dar importancia a lo significativo.

* El conocimiento pedagógico y científico aunado al sentido común constituye la mejor estrategia para que el profesor decida adecuadamente, evitando que una repetición exagerada de la habilidad deportiva desemboque en la monotonía y el aburrimiento.

 


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