viernes, 19 de diciembre de 2025

El deporte en la escuela y en el CEF

Documento Técnico Nº 2/11- Dirección Provincial de Educación Física

El deporte escolar es el deporte de la escuela, el que se enseña en las clases de Educación Física como contenido curricular.

Requiere de:

- La inclusión

 - La democratización en el acceso a los saberes deportivos

 - La centralidad de niños, adolescentes y jóvenes y sus prácticas deportivas en el proceso educativo.

- La formación de ciudadanos

- La competencia como medio formativo

Enseñar deportes en la escuela y en el CEF implica promover el disfrute de los mismos (juego), la creciente capacidad resolutiva de los problemas del juego (táctica y estrategia) el despliegue de habilidades específicas (técnicas), el desarrollo de las capacidades motrices ( constitución corporal), la apropiación crítica de estas prácticas, el encuentro y la integración con otros, atendiendo a la diversidad y propiciando, de este modo, la inclusión con aprendizaje de calidad en experiencias deportivas.

La articulación entre el CEF y la escuela se evidencia en la posibilidad que tienen muchos alumnos durante la etapa escolar de participar a contra-turno en las actividades de lo CEF constituyéndose, de alguna manera, en experiencias de extensión de jornada.

 En el CEF la enseñanza del deporte propone un aprendizaje más especializado y como se trata de un espacio por fuera de la obligatoriedad escolar que amplía y enriquece los aprendizajes deportivos de la escuela, brinda la posibilidad a los participantes de iniciar trayectorias deportivas específicas.

Tanto la escuela como el CEF articulan su tarea pedagógica con organizaciones deportivas de la comunidad para promover y acompañar las trayectorias deportivas de los sujetos.

La enseñanza del deporte escolar

Los diseños y propuestas curriculares hacen referencia al deporte que se realiza en la escuela prescribiendo, a partir del segundo ciclo de la escuela primaria, una secuencia que comprende su abordaje como juego sociomotor y juego deportivo, para acentuar su enseñanza desde el enfoque lúdico, avanzando hacia el primer año de la secundaria en el aprendizaje de los deportes, con crecientes niveles de especificidad en el tránsito por este nivel. En esta secuencia se plantea un enfoque didáctico desde el cual se toma en cuenta al juego como aspecto esencial del aprendizaje deportivo, reafirmando, de este modo, que es la creciente complejidad táctica la que da sentido a la enseñanza de la técnica. Cabe considerar que el aprendizaje de las técnicas específicas requiere de una permanente atención al desarrollo de las habilidades motrices polivalentes con calidad coordinativa. Al finalizar la escuela secundaria los estudiantes deben estar en condiciones de practicar deportes de estructuras diferentes, conociendo sus reglamentos, proponiendo los planteos estratégicos necesarios para cada uno de ellos, asumiendo cooperativamente roles y funciones en el equipo, aplicando sistemas ofensivos y defensivos y utilizando técnicas para resolver las situaciones variables del juego.

Enseñar a jugar deportes favoreciendo la comprensión de su lógica interna, constituye un medio para que los alumnos se apropien de este saber de manera significativa, crítica y autónoma. Los deportes tienen su propia lógica interna con características singulares que le confieren identidad. Este concepto de lógica interna permite considerar cómo en un deporte se presenta la relación entre el jugador y cada uno de los siguientes elementos constitutivos: el espacio, el tiempo, la regla, la comunicación motriz, la táctica y estrategia, y la técnica. (Hernandez Moreno; 1994)

 Estos elementos se presentan al alumno en forma integrada e instantánea en cada situación de juego. La relación con esos elementos en el proceso de aprendizaje del alumno respecto del juego sociomotor, el juego deportivo y el deporte.

 Reflexionar sobre esta secuencia supone contextualizarlos en cada ciclo y nivel. Requiere elaborar propuestas de enseñanza de creciente dificultad complejizando los juegos de base.

Con el primer ciclo de Educación primaria, empieza la construcción de los juegos socio- motores.

 En el segundo ciclo de la Educación Primaria, la enseñanza del deporte escolar se propone continuar con el juego sociomotor que se enseñó durante el primer ciclo introduciendo a los niños en la comprensión de los elementos constitutivos de los juegos. Se apela, a través de la modificación de estos elementos, a complejizar el juego, acercándolo, al promediar el ciclo, a los requerimientos de los juegos deportivos.

En los dos últimos años, el docente incorpora en la propuesta de la enseñanza los juegos deportivos transitando distintas fases en la iniciación deportiva.

La iniciación deportiva es el proceso de enseñanza que posibilita al niño apropiarse de uno o varios deportes. Para Hernández Moreno (1988) “…un individuo está iniciado en un deporte cuando, tras un proceso de aprendizaje, adquiere los patrones básicos requeridos por la motricidad específica y especializada de un deporte, de manera tal que, además de conocer sus reglas y comportamientos estratégicos fundamentales, sabe ejecutar sus técnicas, moverse en el espacio deportivo con sentido del tiempo de las acciones y situaciones y sabiendo leer e interpretar la comunicaciones motrices emitidas por el resto de los participantes en el desarrollo de las acciones”.

 En el contexto escolar este proceso se enriquece a partir del sentido formativo que la Educación Física tiene en la escuela. Durante el proceso de iniciación deportiva en el contexto escolar, el empleo de juegos modificados permite a los niños operar con la regla, el espacio, el tiempo, la comunicación motriz, la táctica y la técnica y finaliza en este ciclo con el aprendizaje del mini- deporte.

El mini-deporte respeta los elementos constitutivos de un deporte, pero presenta adecuaciones prestablecidas –dimensiones del espacio, duración del juego, reglamento acotado, tácticas y técnicas básicas- en atención a las características evolutivas de los participantes. Estos tipos de juegos deportivos se enseñan considerando la multilateralidad deportiva – distintos deportes- y la polivalencia técnica y funcional – técnicas y capacidades diferentes que darán sustento, más tarde, al aprendizaje del deporte en el nivel secundario.

En el ciclo básico de la Educación Secundaria se continúa con los juegos deportivos y se incorpora la enseñanza de los deportes con sus particulares características. La enseñanza debe abocarse en los últimos años del ciclo hacia una selección acordada de deportes - individuales y colectivos- a partir de sus elementos constitutivos como están establecidos en las instituciones deportivas -el reglamento oficial de cada uno de ellos, los espacios y tiempos que requieren, los sistemas tácticos y estratégicos y las técnicas específicas-..Se hace necesario en este proceso de apropiación del deporte que los docentes diseñen las estrategias didácticas que aseguren la inclusión de todos en el aprendizaje de la práctica elegida.

En el ciclo superior de la Educación Secundaria se completa la secuencia del deporte escolar. Es en este ciclo, donde los estudiantes mejoran su práctica deportiva avanzando en su capacidad resolutiva, su organización estratégica, su disponibilidad técnica y su constitución corporal, alcanzando de este modo niveles crecientes de especialización deportiva. En este proceso se prevén situaciones didácticas en donde se sistematiza el entrenamiento para la mejora del desempeño deportivo.

 En el Centro de Educación Física se sostiene este tratamiento pedagógico del deporte como se ha explicitado para cada ciclo y nivel, considerando sus propias prescripciones curriculares. En el CEF las propuestas educativas pueden organizarse seleccionando un deporte, posibilitando que los participantes amplíen y enriquezcan los saberes deportivos desde un abordaje especializado.

La competencia como medio formativo

 La competencia forma parte de los componentes que tiene el deporte. No puede plantearse como un fin en sí misma sino al servicio de la formación de los sujetos. El medirse con los otros, permite tomar conciencia de las posibilidades y limitaciones, propias y del equipo, compararse, reconocer los logros e incentivar procesos colaborativos de mejora.

 Los encuentros deportivos, en la forma y organización que se planteen, deben ser pensados como instancias de aprendizaje. Junto con la enseñanza del deporte resulta imprescindible enseñar a competir.

 En la escuela y en el CEF enseñar a competir supone:

 Asegurar la participación de los alumnos en situaciones variadas de competencia:

* En el grupo de clase, entre grupos distintos, en encuentros masivos internos, interescolares –distritales, regionales, provincial, nacional

* Con diferentes sistemas: jamborée, por puntos, por zonas, eliminación doble o simple y sus combinatorias.

*Propiciar la toma de conciencia sobre el ejercicio del derecho de todos a participar en competencias deportivas.

*Favorecer la práctica de la competencia comprendida como un encuentro respetuoso con los otros, cualquiera sea la forma en que se realice

* Promover el análisis crítico –desde sus roles de practicante y espectador- de las diversas formas de competencia y sus manifestaciones en la cultura.

La experiencia de competir promueve la autoafirmación. Un deportista siente placer al experimentar su fuerza física, su posibilidad de resolver situaciones, vencer obstáculos, superarse a sí mismo o a un adversario. El objetivo a alcanzar lleva al deportista y a su equipo a perseverar en el esfuerzo, a mejorar sus prácticas y alcanzar cohesión como grupo.

El encuadre formativo se refiere a la importancia de cuidar a los compañeros y a los oponentes y a sí mismo, sostener el agonismo con control emotivo, incluir a todos en el juego, valorar tanto el ganar como el perder como oportunidades para el aprendizaje, entre otros aspectos a considerar.

La enseñanza de la competencia comprende un momento inicial donde el docente explicita a los alumnos el encuadre formativo en el cual la misma va a desarrollarse.

Un segundo momento consiste en observar el sostenimiento del encuadre acordado. En el caso de que se rompa el encuadre, el docente debe aguardar, en lo posible, la intervención de los alumnos para resolver la nueva situación planteada. Debe habilitar un espacio de reflexión; describe7 lo sucedido y solicita a los alumnos que analicen las posibles causas de lo que sucede y realicen propuestas para superar el problema detectado.

En un tercer momento, finalizada de la competencia, el docente genera un espacio de reflexión sobre la competencia.

Tanto si un equipo gana como si pierde, el docente invitará a los alumnos a pensar las razones que posibilitaron este resultado, los problemas que se presentan en su juego y las tareas que pueden encarar para la mejora de su desempeño. En este sentido debe aprovecharse el resultado como una oportunidad para seguir avanzando en la práctica deportiva.

La promoción de trayectorias deportivas

A través de la experiencia de aprendizaje en el deporte y la competencia deportiva se espera incentivar a los estudiantes para que continúen o inicien una trayectoria deportiva más allá de la clase. Se parte de concebir a la trayectoria deportiva como aquella que transita un sujeto en instituciones de la comunidad que se dediquen al deporte.

 Entonces, algunos estudiantes pueden recorrer una trayectoria en el deporte elegido en una práctica sistemática en el CEF, un club u otra organización de la comunidad. En otros casos, formarán parte de equipos federados, de representaciones provinciales y/o nacionales y tal vez, en algún momento, hagan del deporte su profesión.

 La decisión al elegir uno de estos caminos está vinculada a las experiencias en las clases de educación física, las particularidades del contexto institucional, la influencia de las personas con las que interactúa y las características del medio sociocultural en el que habita, entre otros aspectos.

Del conjunto de aspectos que inciden en la definición de las trayectorias, la labor del docente de Educación Física tiene especial significación. En la clase, mientras promueve el aprendizaje deportivo de los estudiantes también habilita la posibilidad de descubrir su vocación hacia alguna práctica deportiva más allá de la obligatoriedad escolar.

Ser deportista es el sueño de muchos niños y adolescentes, pero llegar a concretarlo requiere de diversas condiciones, provistas por diversas instituciones. Las Secretarías de Deportes nacional, provinciales y municipales, las Federaciones y ligas, el Comité Olímpico, los centros de rendimiento y los clubes deportivos, son las instituciones base del sistema deportivo nacional, que encuentran en la Educación Física el aporte para detectar posibles talentos y apoyar el desarrollo del deporte nacional.

En el desarrollo de las trayectorias deportivas resulta imprescindible la institucionalización de los niños y jóvenes en organizaciones deportivas. Entonces, es necesaria la articulación entre la educación física escolar y las instituciones dedicadas al deporte, favoreciendo el diálogo y la cooperación entre las mismas para asumir la formación deportiva de los sujetos. En este diálogo se procura que la escuela realice puentes entre el patio escolar y las prácticas deportivas del contexto sociocultural, fortaleciéndose en esta articulación el alcance de los objetivos educativos del deporte y el acompañamiento de los alumnos en las trayectorias deportivas, de alta relevancia en su constitución como ciudadanos.

La política de la Dirección de Educación Física para el desarrollo del deporte escolar

La Educación Física y el deporte son bienes sociales y deben ser concebidos como un derecho social. En una sociedad igualitaria, cualquier ciudadano debe tener la posibilidad de acceder a estos bienes sociales y el Estado la obligación de garantizar el ejercicio de estos derechos.

Promover el desarrollo deportivo de todos los ciudadanos del territorio provincial desde la perspectiva de la libre disponibilidad de saberes deportivos para su práctica permanente, recreacional y saludable necesarios para una vida plena.

Proporcionar apoyo al desarrollo deportivo de los niños y jóvenes que desean progresar como deportistas e ingresar en el sistema deportivo de competición, rendimiento y representación institucional.

De estos dos propósitos vertebradores se desprenden las siguientes acciones:

 1. Capacitación sobre la enseñanza de diferentes deportes, en base a los Diseños Curriculares vigentes y su concepción pedagógica para un mejor logro de aprendizajes significativos de todos los niños y jóvenes.

 2. Implementación de Centros de Desarrollo Deportivo con el fin de facilitar el acceso a los mismos a los estudiantes que desean profundizar y desarrollar su formación deportiva.

3. Promoción de la participación de los alumnos en encuentros y eventos deportivos de distinta naturaleza, según sus intereses, necesidades y posibilidades de práctica deportiva, ampliando las oportunidades de aprendizaje.

4. Desarrollo en los CEF del Proyecto de Promoción de Trayectorias Deportivas, habilitando espacios de superación deportiva.

 


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