El deporte en la escuela y en el CEF
Documento Técnico Nº 2/11- Dirección Provincial de Educación Física
El deporte escolar es el deporte
de la escuela, el que se enseña en las clases de Educación Física como
contenido curricular.
Requiere de:
- La inclusión
- La democratización en el
acceso a los saberes deportivos
- La centralidad de niños,
adolescentes y jóvenes y sus prácticas deportivas en el proceso educativo.
- La formación de ciudadanos
- La competencia como medio
formativo
Enseñar deportes en la escuela y
en el CEF implica promover el disfrute de los mismos (juego), la creciente
capacidad resolutiva de los problemas del juego (táctica y estrategia) el
despliegue de habilidades específicas (técnicas), el desarrollo de las
capacidades motrices ( constitución corporal), la apropiación crítica de estas
prácticas, el encuentro y la integración con otros, atendiendo a la diversidad
y propiciando, de este modo, la inclusión con aprendizaje de calidad en
experiencias deportivas.
La articulación entre el CEF y la
escuela se evidencia en la posibilidad que tienen muchos alumnos durante la
etapa escolar de participar a contra-turno en las actividades de lo CEF
constituyéndose, de alguna manera, en experiencias de extensión de jornada.
En el CEF la enseñanza del
deporte propone un aprendizaje más especializado y como se trata de un espacio
por fuera de la obligatoriedad escolar que amplía y enriquece los aprendizajes
deportivos de la escuela, brinda la posibilidad a los participantes de iniciar
trayectorias deportivas específicas.
Tanto la escuela como el CEF
articulan su tarea pedagógica con organizaciones deportivas de la comunidad
para promover y acompañar las trayectorias deportivas de los sujetos.
La enseñanza del deporte
escolar
Los diseños y propuestas
curriculares hacen referencia al deporte que se realiza en la escuela prescribiendo,
a partir del segundo ciclo de la escuela primaria, una secuencia que comprende
su abordaje como juego sociomotor y juego deportivo, para acentuar su enseñanza
desde el enfoque lúdico, avanzando hacia el primer año de la secundaria en el
aprendizaje de los deportes, con crecientes niveles de especificidad en el
tránsito por este nivel. En esta secuencia se plantea un enfoque didáctico
desde el cual se toma en cuenta al juego como aspecto esencial del aprendizaje
deportivo, reafirmando, de este modo, que es la creciente complejidad táctica
la que da sentido a la enseñanza de la técnica. Cabe considerar que el
aprendizaje de las técnicas específicas requiere de una permanente atención al
desarrollo de las habilidades motrices polivalentes con calidad coordinativa.
Al finalizar la escuela secundaria los estudiantes deben estar en condiciones
de practicar deportes de estructuras diferentes, conociendo sus reglamentos,
proponiendo los planteos estratégicos necesarios para cada uno de ellos,
asumiendo cooperativamente roles y funciones en el equipo, aplicando sistemas
ofensivos y defensivos y utilizando técnicas para resolver las situaciones
variables del juego.
Enseñar a jugar deportes
favoreciendo la comprensión de su lógica interna, constituye un medio para que
los alumnos se apropien de este saber de manera significativa, crítica y
autónoma. Los deportes tienen su propia lógica interna con características
singulares que le confieren identidad. Este concepto de lógica interna permite
considerar cómo en un deporte se presenta la relación entre el jugador y cada
uno de los siguientes elementos constitutivos: el espacio, el tiempo, la regla,
la comunicación motriz, la táctica y estrategia, y la técnica. (Hernandez
Moreno; 1994)
Estos elementos se presentan
al alumno en forma integrada e instantánea en cada situación de juego. La
relación con esos elementos en el proceso de aprendizaje del alumno respecto
del juego sociomotor, el juego deportivo y el deporte.
Reflexionar sobre esta
secuencia supone contextualizarlos en cada ciclo y nivel. Requiere elaborar
propuestas de enseñanza de creciente dificultad complejizando los juegos de
base.
Con el primer ciclo de
Educación primaria, empieza la construcción de los juegos socio- motores.
En el segundo ciclo de
la Educación Primaria, la enseñanza del deporte escolar se propone
continuar con el juego sociomotor que se enseñó durante el primer ciclo
introduciendo a los niños en la comprensión de los elementos constitutivos de
los juegos. Se apela, a través de la modificación de estos elementos, a
complejizar el juego, acercándolo, al promediar el ciclo, a los requerimientos
de los juegos deportivos.
En los dos últimos años, el
docente incorpora en la propuesta de la enseñanza los juegos deportivos
transitando distintas fases en la iniciación deportiva.
La iniciación deportiva es el
proceso de enseñanza que posibilita al niño apropiarse de uno o varios
deportes. Para Hernández Moreno (1988) “…un individuo está iniciado en un
deporte cuando, tras un proceso de aprendizaje, adquiere los patrones básicos
requeridos por la motricidad específica y especializada de un deporte, de
manera tal que, además de conocer sus reglas y comportamientos estratégicos
fundamentales, sabe ejecutar sus técnicas, moverse en el espacio deportivo con
sentido del tiempo de las acciones y situaciones y sabiendo leer e interpretar
la comunicaciones motrices emitidas por el resto de los participantes en el
desarrollo de las acciones”.
En el contexto escolar este
proceso se enriquece a partir del sentido formativo que la Educación Física
tiene en la escuela. Durante el proceso de iniciación deportiva en el contexto
escolar, el empleo de juegos modificados permite a los niños operar con la
regla, el espacio, el tiempo, la comunicación motriz, la táctica y la técnica y
finaliza en este ciclo con el aprendizaje del mini- deporte.
El mini-deporte respeta los
elementos constitutivos de un deporte, pero presenta adecuaciones prestablecidas
–dimensiones del espacio, duración del juego, reglamento acotado, tácticas y
técnicas básicas- en atención a las características evolutivas de los
participantes. Estos tipos de juegos deportivos se enseñan considerando la
multilateralidad deportiva – distintos deportes- y la polivalencia técnica y
funcional – técnicas y capacidades diferentes que darán sustento, más tarde, al
aprendizaje del deporte en el nivel secundario.
En el ciclo básico de la
Educación Secundaria se continúa con los juegos deportivos y se incorpora
la enseñanza de los deportes con sus particulares características. La enseñanza
debe abocarse en los últimos años del ciclo hacia una selección acordada de
deportes - individuales y colectivos- a partir de sus elementos constitutivos
como están establecidos en las instituciones deportivas -el reglamento oficial
de cada uno de ellos, los espacios y tiempos que requieren, los sistemas
tácticos y estratégicos y las técnicas específicas-..Se hace necesario en
este proceso de apropiación del deporte que los docentes diseñen las
estrategias didácticas que aseguren la inclusión de todos en el aprendizaje de
la práctica elegida.
En el ciclo superior de la
Educación Secundaria se completa la secuencia del deporte escolar. Es en
este ciclo, donde los estudiantes mejoran su práctica deportiva avanzando en su
capacidad resolutiva, su organización estratégica, su disponibilidad técnica y
su constitución corporal, alcanzando de este modo niveles crecientes de
especialización deportiva. En este proceso se prevén situaciones didácticas en
donde se sistematiza el entrenamiento para la mejora del desempeño deportivo.
En el Centro de
Educación Física se sostiene este tratamiento pedagógico del deporte como
se ha explicitado para cada ciclo y nivel, considerando sus propias
prescripciones curriculares. En el CEF las propuestas educativas pueden
organizarse seleccionando un deporte, posibilitando que los participantes
amplíen y enriquezcan los saberes deportivos desde un abordaje especializado.
La competencia como medio
formativo
La competencia forma parte
de los componentes que tiene el deporte. No puede plantearse como un fin en sí
misma sino al servicio de la formación de los sujetos. El medirse con los
otros, permite tomar conciencia de las posibilidades y limitaciones, propias y
del equipo, compararse, reconocer los logros e incentivar procesos
colaborativos de mejora.
Los encuentros deportivos,
en la forma y organización que se planteen, deben ser pensados como instancias
de aprendizaje. Junto con la enseñanza del deporte resulta imprescindible
enseñar a competir.
En la escuela y en el
CEF enseñar a competir supone:
Asegurar la participación
de los alumnos en situaciones variadas de competencia:
* En el grupo de clase, entre
grupos distintos, en encuentros masivos internos, interescolares –distritales,
regionales, provincial, nacional
* Con diferentes sistemas:
jamborée, por puntos, por zonas, eliminación doble o simple y sus
combinatorias.
*Propiciar la toma de conciencia
sobre el ejercicio del derecho de todos a participar en competencias
deportivas.
*Favorecer la práctica de la
competencia comprendida como un encuentro respetuoso con los otros, cualquiera
sea la forma en que se realice
* Promover el análisis crítico
–desde sus roles de practicante y espectador- de las diversas formas de
competencia y sus manifestaciones en la cultura.
La experiencia de competir
promueve la autoafirmación. Un deportista siente placer al experimentar su
fuerza física, su posibilidad de resolver situaciones, vencer obstáculos,
superarse a sí mismo o a un adversario. El objetivo a alcanzar lleva al
deportista y a su equipo a perseverar en el esfuerzo, a mejorar sus prácticas y
alcanzar cohesión como grupo.
El encuadre formativo se refiere
a la importancia de cuidar a los compañeros y a los oponentes y a sí mismo,
sostener el agonismo con control emotivo, incluir a todos en el juego, valorar
tanto el ganar como el perder como oportunidades para el aprendizaje, entre
otros aspectos a considerar.
La enseñanza de la competencia
comprende un momento inicial donde el docente explicita a los alumnos el
encuadre formativo en el cual la misma va a desarrollarse.
Un segundo momento
consiste en observar el sostenimiento del encuadre acordado. En el caso de que
se rompa el encuadre, el docente debe aguardar, en lo posible, la intervención
de los alumnos para resolver la nueva situación planteada. Debe habilitar un
espacio de reflexión; describe7 lo sucedido y solicita a los alumnos que
analicen las posibles causas de lo que sucede y realicen propuestas para
superar el problema detectado.
En un tercer momento, finalizada
de la competencia, el docente genera un espacio de reflexión sobre la
competencia.
Tanto si un equipo gana como si
pierde, el docente invitará a los alumnos a pensar las razones que
posibilitaron este resultado, los problemas que se presentan en su juego y las
tareas que pueden encarar para la mejora de su desempeño. En este sentido debe
aprovecharse el resultado como una oportunidad para seguir avanzando en la
práctica deportiva.
La promoción de trayectorias
deportivas
A través de la experiencia de
aprendizaje en el deporte y la competencia deportiva se espera incentivar a los
estudiantes para que continúen o inicien una trayectoria deportiva más allá de
la clase. Se parte de concebir a la trayectoria deportiva como aquella que
transita un sujeto en instituciones de la comunidad que se dediquen al deporte.
Entonces, algunos
estudiantes pueden recorrer una trayectoria en el deporte elegido en una
práctica sistemática en el CEF, un club u otra organización de la comunidad. En
otros casos, formarán parte de equipos federados, de representaciones
provinciales y/o nacionales y tal vez, en algún momento, hagan del deporte su
profesión.
La decisión al elegir uno
de estos caminos está vinculada a las experiencias en las clases de educación
física, las particularidades del contexto institucional, la influencia de las
personas con las que interactúa y las características del medio sociocultural
en el que habita, entre otros aspectos.
Del conjunto de aspectos que
inciden en la definición de las trayectorias, la labor del docente de Educación
Física tiene especial significación. En la clase, mientras promueve el
aprendizaje deportivo de los estudiantes también habilita la posibilidad de
descubrir su vocación hacia alguna práctica deportiva más allá de la
obligatoriedad escolar.
Ser deportista es el sueño de
muchos niños y adolescentes, pero llegar a concretarlo requiere de diversas
condiciones, provistas por diversas instituciones. Las Secretarías de Deportes
nacional, provinciales y municipales, las Federaciones y ligas, el Comité
Olímpico, los centros de rendimiento y los clubes deportivos, son las
instituciones base del sistema deportivo nacional, que encuentran en la
Educación Física el aporte para detectar posibles talentos y apoyar el
desarrollo del deporte nacional.
En el desarrollo de las
trayectorias deportivas resulta imprescindible la institucionalización de los
niños y jóvenes en organizaciones deportivas. Entonces, es necesaria la
articulación entre la educación física escolar y las instituciones dedicadas al
deporte, favoreciendo el diálogo y la cooperación entre las mismas para asumir
la formación deportiva de los sujetos. En este diálogo se procura que la
escuela realice puentes entre el patio escolar y las prácticas deportivas del
contexto sociocultural, fortaleciéndose en esta articulación el alcance de los
objetivos educativos del deporte y el acompañamiento de los alumnos en las trayectorias
deportivas, de alta relevancia en su constitución como ciudadanos.
La política de la Dirección de
Educación Física para el desarrollo del deporte escolar
La Educación Física y el deporte
son bienes sociales y deben ser concebidos como un derecho social. En una
sociedad igualitaria, cualquier ciudadano debe tener la posibilidad de acceder
a estos bienes sociales y el Estado la obligación de garantizar el ejercicio de
estos derechos.
Promover el desarrollo
deportivo de todos los ciudadanos del territorio provincial desde la
perspectiva de la libre disponibilidad de saberes deportivos para su práctica
permanente, recreacional y saludable necesarios para una vida plena.
Proporcionar apoyo al
desarrollo deportivo de los niños y jóvenes que desean progresar como
deportistas e ingresar en el sistema deportivo de competición, rendimiento y
representación institucional.
De estos dos propósitos
vertebradores se desprenden las siguientes acciones:
1. Capacitación sobre la
enseñanza de diferentes deportes, en base a los Diseños Curriculares vigentes y
su concepción pedagógica para un mejor logro de aprendizajes significativos de
todos los niños y jóvenes.
2. Implementación de
Centros de Desarrollo Deportivo con el fin de facilitar el acceso a los mismos
a los estudiantes que desean profundizar y desarrollar su formación deportiva.
3. Promoción de la participación
de los alumnos en encuentros y eventos deportivos de distinta naturaleza, según
sus intereses, necesidades y posibilidades de práctica deportiva, ampliando las
oportunidades de aprendizaje.
4. Desarrollo en los CEF del
Proyecto de Promoción de Trayectorias Deportivas, habilitando espacios de
superación deportiva.

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