ACUERDOS DE CONVIVENCIA Y EDUCACIÓN FÍSICA
ACUERDOS DE CONVIVENCIA Y EDUCACIÓN FÍSICA
La intención de esta propuesta
es recuperar y promover prácticas institucionales que permitan instalar una
cultura de la convivencia, entendiendo que ésta, es un contenido de ser
enseñado y aprendido por todos en la escuela indispensable para que acontezca
el acto educativo.
El desempeño docente adquiere una
función educativa primordial para generar un buen clima institucional,
propiciando vínculos basados en valores como la justicia, la
verdad, el trabajo, el amor, la unión, la libertad, la amistad, el
respeto y la solidaridad. En clave de convivencia institucional se considera
que las acciones, prácticas e intervenciones docentes se enmarcaran desde
su autoridad pedagógica, entendiendo a la misma, como la autoridad
que se construye en un encuentro de al menos dos en una relación asimétrica,
donde debe poder articular tres aspectos intrínsecamente relacionados que
se conjugan en un ejercicio de conocimientos, prácticas, normativas y vínculos:
un saber pedagógico, un sostén en la normativa y una vinculación
con los otros que permita proyectarse e interpretar los signos y los
sentidos de los demás, comunicar y dejar que se comuniquen, en un hacer
inteligente.
La tarea pedagógica implica
intervenciones a fin de:
1)Comunicar mediante diferentes
estrategias, recursos y momentos del ciclo lectivo un marco normativo
general propio del sistema educativo, a partir del cual se basarán los
acuerdos posteriores.
2)Propiciar experiencias de
aprendizaje significativas, donde los alumnos en un proceso de adquisición
del conocimiento, se apropien de valores como el respeto, la solidaridad y las
actitudes basadas en la cooperación, y la responsabilidad en los actos hacia si
mismos, como hacia los demás.
Por lo tanto, el docente desde su
rol de adulto en esta asimetría que implica garantizar la trasmisión de las
normas, el cuidado y la protección de los estudiantes debe promover en los
mismos la responsabilidad ante las acciones que involucran a otro.
3)Habilitar espacios
institucionales de intercambio que propicien la construcción de vínculos
necesarios para una buena convivencia en los que prevalezcan las formas
dialogadas para expresar en el grupo, ideas, conceptos, opiniones etc.
En este sentido esta Comunicación
se propone: fortalecer el rol del adulto como promotor de una buena
convivencia, socializar prácticas docentes, generar orientaciones sobre
la convivencia y promover el diseño de dispositivos pedagógicos tendientes al
ejercicio del diálogo, y su progresiva valoración como herramienta para la
construcción de acuerdos institucionales.
El docente como referente de los
estudiantes:
Los docentes, desde sus
diferentes roles, despliegan su ineludible ejercicio de autoridad para la
concreción del acto educativo, y la escuela, como escenario de encuentro, debe
volverse un lugar autorizado, pero no “autoritario”, que no disuelva las
asimetrías sino que las vuelva motor de trabajo y las ponga en diálogo y
fricción con las otras formas de relación (igualdad, diferencia, autonomía)
entre alumnos y maestros.
· Que
implica un adulto que porta un saber académico;
· Que
desarrolla su práctica desde un posicionamiento que habilita en un interjuego
el saber que proviene de los estudiantes y sus familias, bajo la premisa que
“todos tenemos algo que enseñar y algo que aprender”;
· Que
desde su autoridad pedagógica debe actuar como garante en la trasmisión de las
normas que regulan la convivencia social e institucional;
· Que
asume un rol de cuidado y protección de los derechos de los estudiantes;
· Que
asegura el cumplimiento de las normas para todos los miembros de las
instituciones por igual;
· Que
esta autoridad pedagógica debe ser legitimada tanto por los estudiantes como
sus familias, en una clara construcción que recupera todos estos puntos en un
momento fundante de encuentro entre ambas partes.
En síntesis, para que la
autoridad pedagógica del docente-referente sea legitimada debe desplegar
miradas habilitantes reconociendo a los estudiantes como sujetos capaces de
aprender, de pensar, de hablar, de convivir con los otros, de participar, de
construir responsabilidad en sus acciones, de organizar espacios. Así es
como autoridad, reconocimiento y conocimiento se anudan en una alianza
imprescindible para que el hecho pedagógico acontezca
la Convivencia escolar
entonces implica el cumplimiento de NORMAS y ACUERDOS institucionales.
Condiciones a tener en cuenta en
la construcción de Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC)
• Responder
a necesidades institucionales. Tendrá mayor adhesión de los actores todo
proyecto, programa o actividad que atienda las necesidades reconocidas
por la comunidad escolar en su conjunto.
• Proponer
actividades y acciones factibles de realización según las condiciones
(posibilidades y límites) de cada escuela.
• Organizar
en detalle las distintas actividades. Organización no sólo de espacios,
muebles y materiales, sino también de las tareas (funciones y
responsabilidades) que deben cumplirse para un adecuado desarrollo. A
posteriori designar los actores que serán responsables de cumplimentar estas
tareas.
Elaborar las normas de
procedimiento: muchas situaciones conflictivas que interfieren y afectan la
convivencia institucional se generan o se agravan cuando se interrumpen,
alteran o no se cumplen los procedimientos adecuados
Es necesario pensar la
convivencia en la escuela desde tres dimensiones
•La escuela como un espacio
público.
•Con centralidad pedagógica, en
la que se desarrollan procesos de enseñanza y de aprendizaje.
•Lugar donde se generan
relaciones vinculares interactuando “sujetos de derecho”, tanto niños y jóvenes
como adultos.
Es importante reflexionar a
partir de reconocer que el funcionamiento democrático y plural de una institución
educativa no está dado por la ausencia de conflicto, sino por el abordaje que
se realiza de ellos mediante:
- Los modos de prevención de los conflictos
- El reconocimiento institucional de los conflictos
- Los modos de resolución de los conflictos
La evaluación y el impacto de los
conflictos.
Que dice la DEF?
A través de la enseñanza de sus
contenidos específicos, la Educación Física “promueve la toma de conciencia
acerca de la importancia de cuidarse a sí mismos, a los otros y al ambiente; la
adhesión y práctica de comportamientos éticos, la asunción de roles con
responsabilidad, la construcción, aceptación y respeto por reglas, la organización
participativa en la concreción de proyectos que favorezcan tanto su futura
inserción en el mundo laborar como el ejercicio de la ciudadanía.”
Desde la Educación Física pueden
encontrarse diversas propuestas que propicien y faciliten enseñar y aprender a
convivir en las instituciones educativas, de manera respetuosa procurando
espacios de reflexión y de dialogo colectivos, orientados a la participación
activa de todos los actores de la comunidad educativa.
Es importante que el equipo directivo de
una escuela, de un Centro de Educación Física (CEF) o de otras instituciones
educativas, en su gestión institucional y comunitaria, sitúen la participación
en el centro de la vida institucional, despertando y movilizando fuerzas en
todos los integrantes de la comunidad educativa, para que toda la actividad de
la institución se configure como una acción creativa y transformadora.
La convivencia es un
compromiso de todos, así resulta necesario recuperar y promover prácticas
institucionales que posibiliten la implementación de proyectos construidos
colectivamente y atendiendo a las necesidades e intereses de la comunidad.
Para el diseño de los proyectos
pedagógicos a implementar en las escuelas, los CEF y/o de manera articulada
entre varias instituciones educativas, pueden contemplarse propuestas donde los
diferentes actores se potencien desde la diversidad.
Entre ellas podemos mencionar:
• Jornada
institucional de juegos con las familias y la comunidad.
• Jornada
de cooperación interinstitucional, compartiendo espacios lúdicos.
• Jornada
de juegos solidarios en instituciones comunitarias.
• Organización
de encuentros: juegos sociomotores, juegos deportivos, juegos alternativos,
juegos cooperativos, juegos tradicionales, juegos de pueblos originarios.
• Grandes
Juegos: kermés, gynkana
• Encuentros
de prácticas gimnásticas y expresivas.
• Jornadas
solidarias.
• Experiencias
en el ambiente natural.
• Prácticas
acuáticas.
• Otros
Por todo lo expuesto, se hace
imprescindible que juntos generemos las condiciones para que las instituciones
acompañen las trayectorias de quienes conviven en ellas posibilitando su
desarrollo personal y social, a partir de la conformación de equipos de
trabajo, la implementación de proyectos interdisciplinarios, de prácticas
pedagógicas que promuevan aprendizajes significativos, la habilitación de
espacios de participación y propiciando el sentido de pertenencia, entre otros.
Referencias Bibliográficas:
Documentos de la Dirección
Provincial de Educación Física de la Provincia de Buenos Aires.
Prof.
Gerardo Chichiri

