La enseñanza de la Educación Física a los alumnos con discapacidad
"Ciencia y metodología aplicada al deporte: Desde las bases hasta el podio". Prof: Gerardo Chichiri
https://lineadelosatletas.blogspot.com/
"Transformando el talento en resultados: Metodología para atletas y entrenadores".
jueves, 28 de agosto de 2025
miércoles, 27 de agosto de 2025
La motivación y el aprendizaje motor
Se entiende por motivación al proceso que
provoca cierto comportamiento, mantiene la actividad o la modifica, motivar es
predisponer a la persona hacia lo que se quiere enseñar, es llevarlo a
participar activamente en la actividad, proporcionando una situación que los
induzca a un esfuerzo intencional, a una actividad orientada hacia determinados
resultados queridos y comprendidos.
Se trata de despertar el interés, estimular el
deseo de aprender y dirigir los esfuerzos para alcanzar las metas definidas,
pero se necesita del esfuerzo voluntario de la persona, uno está motivado
cuando siente la necesidad de aprender lo que está siendo tratado, la necesidad
lo lleva a aplicarse a esforzarse y a perseverar en el trabajo hasta sentirse
satisfecho.
Una de las causas de indisciplina durante las
clases de Educación Física es la falta de motivación, tanto de los profesores
(entran a sus clases y automáticamente comienzan a dar clases mecánicamente,
sin cambiar las estrategias ni los métodos de enseñanza, o cambiando los
materiales o proponiendo desafíos nuevos), como de los alumnos. La motivación
se trata de una condición interna, mezcla de impulsos, propósitos, necesidades
e intereses, que mueven al individuo a actuar.
La motivación cuando se crea, puede provocar una
sensación de tensión, sobre todo cuando se vislumbra un objetivo o meta a
alcanzar, se inicia un esfuerzo o acción o acciones para dar solución, a veces
en forma ordenada y otras no muy ordenadas, una vez alcanzado el éxito
disminuye la tensión y el individuo retiene, aprehende, la dirección o forma de
comportamiento para actuar de una manera más o menos similar en situaciones
parecidas que puedan sucederse en un futuro.
Las principales fuentes de motivación pueden ser:
acontecimientos de la vida social, curiosidad natural del ser humano, ambiente
escolar adecuado, personalidad del profesor, aprobación social, competición,
deseos de evitar fracasos, necesidades económicas, afán de distinguirse, deseos
de ser eficiente, tener una tendencia a la experimentación, aspiraciones
personales, entre otras.
Hay motivaciones positivas que pueden ser
intrínsecas o extrínsecas, entre las primeras encontramos un estímulo que
encuentro en mí mismo, tendiente a superar una meta al realizar una
experiencia. Una motivación extrínseca es el estímulo que proviene del exterior
del sujeto por ejemplo el aplauso.
También encontramos motivaciones negativas, son las
que pretenden mantener o modificar una conducta con un estímulo doloroso, por
ejemplo, una bofetada (de orden físico) o el desprecio (de orden psicológico).
En la sociedad se ha instalado que todo aprendizaje
es tedioso, difícil y aburrido, por lo tanto, desde un enfoque tradicional de
la enseñanza hemos profundizado esta idea, al enseñar cosas que no les
interesaban a los alumnos y de una forma aún menos interesantes. Obviamente que
no es hacer lo que quieren ellos, es orientarlos hacia cuestiones de valor
formativo respondiendo a sus numerosos interrogantes, aprovechando la enorme
capacidad de aprendizaje que poseen, ampliando el horizonte de sus
conocimientos con problemas más complejos.
Pero ¿por qué explicamos siempre de la misma
forma?, ¿por qué exigimos a todos por igual?, ¿por qué aplicamos las mismas
pruebas de evaluación?
Rene Fourcade, nos dice que las fuentes de las
motivaciones pueden ser de tipo incidental, estas se imponen por si mismas o
provienen del medio exterior (de la calle, ciudad, televisión, la enseñanza en
contacto con la vida), provocadas, estas se desencadenan gracias al arte del
educador y al aparato didáctico que ha sabido emplear (se tiene en cuenta al
docente, el entorno didáctico, los métodos pedagógicos, las expectativas de los
padres) y las intencionales, resultan de la voluntad del niño por la
preocupación personal de mejora y de búsqueda de éxito.
Algunas técnicas motivadoras:
1. Planificar prácticas y
entrenamientos variados y entretenidos (por ej. Juegos sorpresa.
2. Recompensar el esfuerzo y el
desarrollo de la ejecución física y deportiva más que el resultado.
3. Recompensar cada logro que se va
alcanzando en consonancia al mismo, sin sobrevalorar o infravalorar.
4. Utilizar el feedback* sobre los progresos
deportivos como un alto factor motivante.
5. Potenciar el refuerzo no solo
unidireccional profesor/entrenador alumno/deportista, sino también entre los
propios aprendices.
* Feedback o retroalimentación. Retroalimentación
formativa (Mg. Rebeca Anijovich) Sólo la retroalimentación es formativa si hay
una modificación real de los procesos de pensamiento y/o modos de acción
La atención es la capacidad de tomar posesión a través de la
mente, de una forma clara y vivida en varios temas o serie de pensamientos que
pueden ser voluntarios (James, 1980). Los estudios sobre atención en Educación
Física (E.F.) son relativamente recientes y escasos, a pesar de la importancia
que esta variable desempeña en la enseñanza de las actividades físicas.
la atención como una cualidad de la percepción hace
referencia a la función de la atención como filtro de los estímulos
ambientales, decidiendo cuáles son los estímulos más relevantes y dándoles prioridad
por medio de la concentración de la actividad psíquica sobre el objetivo, para
un procesamiento más profundo en la conciencia.
Desde la Perspectiva cognitiva: actualmente, es la
perspectiva más utilizada, explica el fenómeno atencional en el ámbito de la
educación física y del deporte basándose en el estudio del procesamiento de la
información, esta perspectiva defiende la idea de que el atleta recibe una
considerable cantidad de mensajes del entorno en el que desarrolla su
actividad, mensajes que han de ser filtrados y procesados para poder dar una
respuesta verdaderamente efectiva a las demandas situacionales.
La selección estimular. Tanto para las ciencias del deporte como para el
sentido común, la atención es la variable psicológica que permite al individuo
sincronizar sus procesos mentales con una fracción del flujo de estímulos que
recibe a cada instante. Esta idea, fundamental en la teoría del procesamiento
de la información, ha suscitado el interés y la curiosidad de muchos de los
investigadores que desarrollan su cometido en el ámbito de la actividad física
y del deporte, que, alentados por las múltiples evidencias, han comenzado a
considerar la atención como un auténtico “filtro estimular”, gracias a la
atención, el atleta puede seleccionar y procesar la información más relevante
de todos los mensajes concurrentes, mientras que el resto de la información
(eventualmente irrelevante) queda atenuada y recibe un procesamiento mínimo o
nulo. (Muchos la denominan atención selectiva).
La capacidad limitada. Además del carácter selectivo, hay un segundo
aspecto de la atención que por su importancia y sus derivaciones prácticas es
necesario subrayar: se trata de un mecanismo de capacidad limitada, una
restrictiva circunstancia que sin duda explica la enorme dificultad que
encontramos para realizar dos o más tareas al mismo tiempo. En efecto, la
experiencia demuestra sobradamente que no es posible ejecutar de forma eficaz
dos tareas complejas a la vez; y que cuando se intenta perpetrar tal proeza,
nuestros limitados recursos atencionales deben repartirse entre ellas,
produciéndose múltiples interferencias y una considerable merma del
rendimiento.
El estado de activación/alerta. Otro aspecto que por su interés y sus
repercusiones merece la pena destacar en este apartado es que la atención debe
ser considerada como un mecanismo endógeno de alerta, es decir, como una
especie de terminal que nos revela la disposición general del organismo para
procesar la información proveniente del entorno en un momento dado. Para
comprender la importancia que este estado de alerta tiene en el procesamiento
de los estímulos basta con comparar las enormes diferencias en cuanto a
capacidad de respuesta que existen entre un sujeto dormido (bajo nivel de
alerta) y un sujeto despierto (alto nivel de alerta). Cuando el nivel de alerta
es elevado, el sujeto es capaz de responder a gran variedad de estímulos y
ejecutar multitud de tareas que requieren habilidades, por el contrario, cuando
el nivel de alerta es bajo, su conducta tiende a ser más torpe, descuidada y
poco eficaz.
La práctica deportiva supone la captación y
procesamiento de información a través de diferentes sistemas sensoriales: a)
Visión: para la observación de la trayectoria de un móvil, la percepción de
profundidad, la discriminación de los colores, dominio de un campo visual
amplio. Profesores como entrenadores deberían considerar la posibilidad de que
ciertas dificultades observadas en los alumnos puedan ser debidas a una
deficiente visión.
b) Audición: los sonidos son fuente de información
y puede ayudar a comprender una situación, una habilidad o percibir un error.
El canal auditivo es empleado por los profesores y entrenadores para reclamar
la atención.
c) Kinestesia: la atención se centra en sensaciones
internas que tiene su origen en los sensores emplazados en músculos, tendones,
articulaciones o el propio oído interno (órganos propioceptores).
Atención y anticipación
Anticipar supone prever lo que posiblemente podrá
ocurrir en la próxima situación del juego.
Aprender a anticipar supone aprender a captar las
informaciones sobre cómo son los movimientos de los oponentes, las acciones de
los mismos o las trayectorias de la pelota, por ejemplo. Según Schmidt (1991)
existen dos tipos de anticipación: 1) Anticipación espacial: supone prever
dónde será la actuación de un oponente y organizar la propia respuesta de forma
apropiada. 2) Anticipación temporal: supone predecir cuándo ocurrirá una acción
(de un jugador adversario o de un compañero).
Mientras que la monotonía desactiva, la complejidad
o la variación (dificultad) elevan la activación por falta de habituación, lo
que puede favorecer el deseo de aprender. Lo cierto es que la motivación
estimula, dirige, activa y canaliza las acciones de los sujetos y si bien es
necesaria para aprender no es la única condición para que el aprendizaje se
realice. El deseo es un buen ejemplo de motivación. Ante una cuestión de
motivación tenemos tres caminos posibles: ignorarla, aprovecharla o crearla.
Debemos conocer cuáles son las motivaciones de nuestros alumnos/deportistas.
ESTRATEGIAS PARA FAVORECER LA
MOTIVACIÓN
1)Buscar un estímulo que movilice las conductas de
los aprendices y que posea una propiedad atrayente para obtener un logro.
2) Presentar situaciones y materiales novedosos.
3) Determinar el grado de significación de la tarea
para el aprendiz. 4) Presentar objetivos concretos y posibles de conseguir.
5) Favorecer la participación en el establecimiento
de los objetivos.
6) Valorar el esfuerzo que el alumno despliega para
conseguir el dominio de la habilidad deportiva.
6.1) El refuerzo positivo es más apropiado que el
negativo en el aprendizaje.
6.2) En el rendimiento puede ser distinto. Este
será un elemento de discusión.
6.3) Desarrollar ampliamente el papel relevante que
las informaciones retroactivas tienen en el aprendizaje motor.
7) Conocer el nivel de aspiraciones de los alumnos.
ALGUNOS CONCEPTOS FINALES
* La imagen del movimiento está formada con
informaciones visuales, auditivas y táctiles kinestésicas.
* No solamente se aprende practicando sino que
también se aprende observando, o imaginándose uno mismo realizando la tarea.
* Informar, practicar y conocer lo conseguido son
tres elementos imprescindibles del proceso de aprendizaje motor.
* El aprendizaje de los deportes supone la
adquisición de patrones motores o gestos técnicos y su empleo en la forma y
momentos oportunos.
* Son aspectos a considerar para la práctica:
características personales, experiencia acumulada, estilos de enseñanza,
motivación, capacidad cognitiva (además de poder verse mentalmente realizando
la habilidad o el juego deportivo), factores materiales, disposición de tiempo
para practicar (del alumno, del profesor, de la institución).
*La monotonía en la acción pedagógica tiende a
inhibir a los alumnos en su deseo de aprender. Es el aburrimiento y no el
cansancio el causante del descenso de la atención. Repetir una habilidad hasta
la saciedad, siempre de la misma forma puede provocar monotonía y aburrimiento.
* Para la atención resaltar cierta información con
relación a otras, dar importancia a lo significativo.
* El conocimiento pedagógico y científico aunado al
sentido común constituye la mejor estrategia para que el profesor decida
adecuadamente, evitando que una repetición exagerada de la habilidad deportiva
desemboque en la monotonía y el aburrimiento.
GENOCIDIO DEPORTIVO ARGENTINO Durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955), el deporte fue promovido como una política d...
