Porqué las prácticas atléticas son poco o nada abordadas en la escuela?
Por Gerardo Chichiri
Tal vez se trate de clases poco estimulantes, clases demasiado duras,
imaginario cultural del atletismo, será que el criterio es que es algo solo
para los talentosos?
La respuesta tal vez se encuentre en nuestro enfoque, tal vez demasiado
apegados a una Educación Física mecanicista; donde el cuerpo y el movimiento
solo gira en torno a la técnica o al desarrollo de las capacidades. Donde el
alumno ajuste su acción motriz al modelo, no explora ni propone con situaciones
aisladas del contexto sin sentido donde se utilizan solo metodologías y no
estrategias, donde el aprendizaje sucede solo por la repetición sin comprenderse
el porqué.
Que pasa En la clase? Solo se suman ejercitaciones? Se deja de lado el
juego?
¿La clase es solo un dictado de tareas donde se reproducen movimientos en forma
acrítica y mecánica donde solo se utiliza el modelo como estrategia: Consigna –
actividad, consigna- actividad?
¿Alguna vez hemos probado con un enfoque
más humanista en la Educación Física y atletismo escolar? ¿Nos hemos centrado en el sujeto que aprende y sus
prácticas corporales?
Este
enfoque se basa en una visión holística del sujeto quien a través de su
corporeidad y motricidad despliega su
intencionalidad y se proyecta hacia el mundo, procura
que desarrolle una mayor disponibilidad corporal y motriz.
Se trata de resolver situaciones
motrices que se le presentan en la escuela y en la vida cotidiana. Se trata que
identifique el QUÉ, el CÓMO, el CUANDO del problema que se le presenta y entre
ellos… el atletismo. Tratemos Que construya saberes para abordar el problema y
accionar para solucionarlo, tanto en forma individual o en un grupo.
Tratemos que el
alumno sea protagonista:
Que construya esquemas motores y
no estereotipos, que desarrolle habilidades motrices como herramientas
corporales para la resolución de problemas que despliegue la comprensión del
hacer corporal y motriz
Para ello se requiere:
Práctica variada (Hipótesis de la
variabilidad de la práctica). Desplegar la motricidad con sentido y significado.
Vinculación con los otros.
El atletismo escolar presentado
de forma divertida es muy atrayente para los niños y jóvenes que se acercan a
la escuela, CEF o clubes en busca de una actividad que los incluya y motive en
su práctica.
Debe ser divertido y polifacético:
permitiendo exploración y enseñanza
temprana de las técnicas jugadas del
atletismo, se recomienda la combinación de varias pruebas, desde la categoría infantil como medio más
útil de iniciación al atletismo.
La motivación en la práctica deportiva de los
jóvenes es poder divertirse, mejorar sus capacidades, ponerse en forma, estar
con amigos, conocer gente y si es posible competir.
El atletismo es un gran formador de
destrezas y habilidades, practicando múltiples pruebas y debe comenzarse desde
temprana edad.
Pero actividades demasiado
específicas o unilaterales a edades tempranas pueden crear una base de lesión,
o al menos pobreza motriz y no son motivantes.
Recomendaciones didácticas: que
pase buenos ratos practicando pruebas variadas y divertidas del atletismo. Proporcionarle
un atletismo propio de la niñez, provocándole situaciones jugadas que lleven al
que se inicia a resolver problemas de puestas en acción, ritmo de ejecución,
situaciones de equilibrio, factores de ejecución (distancias, pesos, alturas, etc.),
lateralidad y muchos saltos, carreras y lanzamientos que culminen en un
conocimiento intelectual y práctico de las diferentes técnicas y nociones del
reglamento.
La competición supondrá una
excelente motivación para poner en práctica lo aprendido y reforzar esos
aprendizajes, además de una auto evaluación para el profesor, y, si fuese
necesario, como estrategia; deberíamos modificar las reglas o los materiales
para favorecer la participación, el progreso y la motivación.
El niño no es un adulto bajito, juega,
se divierte, “no entrena”. Compite para divertirse.
Es fundamental no tener apuro en
desarrollar cualidades (peligro de lesiones, desmotivación o estancamiento a
futuro.)
Promover habilidades y enseñar
técnicas y con los talentosos no tendremos problemas en las pruebas oficiales
(separación de las vallas, pesos de los artefactos, etc.), pero sí con los “menos
dotados” (facilitar la práctica). Debemos fomentar un atletismo para todos,
garantizar que nadie quede afuera, democratizar las prácticas; porque no todos
aprenden de la misma manera, ni al mismo tiempo y las maduraciones biológicas y
psíquicas no suceden para todos en la correspondiente edad cronológica. El “menos
dotado” de hoy puede ser el futuro campeón olímpico del mañana.








