viernes, 22 de mayo de 2026

Porqué las prácticas atléticas son poco o nada abordadas en la escuela?


                                                                 Por Gerardo Chichiri

Tal vez se trate de clases poco estimulantes, clases demasiado duras, imaginario cultural del atletismo, será que el criterio es que es algo solo para los talentosos?

La respuesta tal vez se encuentre en nuestro enfoque, tal vez demasiado apegados a una Educación Física mecanicista; donde el cuerpo y el movimiento solo gira en torno a la técnica o al desarrollo de las capacidades. Donde el alumno ajuste su acción motriz al modelo, no explora ni propone con situaciones aisladas del contexto sin sentido donde se utilizan solo metodologías y no estrategias, donde el aprendizaje sucede solo por la repetición sin comprenderse el porqué.

Que pasa En la clase? Solo se suman ejercitaciones? Se deja de lado el juego?

¿La clase es solo un dictado de tareas donde se reproducen movimientos en forma acrítica y mecánica donde solo se utiliza el modelo como estrategia: Consigna – actividad, consigna- actividad?

¿Alguna vez hemos probado con un enfoque más humanista en la Educación Física y atletismo escolar? ¿Nos hemos  centrado en el sujeto que aprende y sus prácticas corporales?

Este enfoque se basa en una visión holística del sujeto quien a través de su corporeidad y motricidad  despliega su intencionalidad y se proyecta hacia el mundo,  procura  que desarrolle una mayor disponibilidad corporal y motriz.

Se trata de resolver situaciones motrices que se le presentan en la escuela y en la vida cotidiana. Se trata que identifique el QUÉ, el CÓMO, el CUANDO del problema que se le presenta y entre ellos… el atletismo. Tratemos Que construya saberes para abordar el problema y accionar para solucionarlo, tanto en forma individual o en un grupo.

Tratemos que el alumno sea protagonista:

Que construya esquemas motores y no estereotipos, que desarrolle habilidades motrices como herramientas corporales para la resolución de problemas que despliegue la comprensión del hacer corporal y motriz

Para ello se requiere:

Práctica variada (Hipótesis de la variabilidad de la práctica). Desplegar la motricidad con sentido y significado. Vinculación con los otros.

El atletismo escolar presentado de forma divertida es muy atrayente para los niños y jóvenes que se acercan a la escuela, CEF o clubes en busca de una actividad que los incluya y motive en su práctica.

Debe ser divertido y polifacético:  permitiendo exploración y enseñanza temprana de las   técnicas jugadas del atletismo, se recomienda la combinación de varias pruebas,  desde la categoría infantil como medio más útil de iniciación al atletismo.

 La motivación en la práctica deportiva de los jóvenes es poder divertirse, mejorar sus capacidades, ponerse en forma, estar con amigos, conocer gente y si es posible competir.

El atletismo es un gran formador de destrezas y habilidades, practicando múltiples pruebas y debe comenzarse desde temprana edad.

Pero actividades demasiado específicas o unilaterales a edades tempranas pueden crear una base de lesión, o al menos pobreza motriz y no son motivantes.

Recomendaciones didácticas: que pase buenos ratos practicando pruebas variadas y divertidas del atletismo. Proporcionarle un atletismo propio de la niñez, provocándole situaciones jugadas que lleven al que se inicia a resolver problemas de puestas en acción, ritmo de ejecución, situaciones de equilibrio, factores de ejecución (distancias, pesos, alturas, etc.), lateralidad y muchos saltos, carreras y lanzamientos que culminen en un conocimiento intelectual y práctico de las diferentes técnicas y nociones del reglamento.

La competición supondrá una excelente motivación para poner en práctica lo aprendido y reforzar esos aprendizajes, además de una auto evaluación para el profesor, y, si fuese necesario, como estrategia; deberíamos modificar las reglas o los materiales para favorecer la participación, el progreso y la motivación.

El niño no es un adulto bajito, juega, se divierte, “no entrena”. Compite para divertirse.

Es fundamental no tener apuro en desarrollar cualidades (peligro de lesiones, desmotivación o estancamiento a futuro.)

Promover habilidades y enseñar técnicas y con los talentosos no tendremos problemas en las pruebas oficiales (separación de las vallas, pesos de los artefactos, etc.), pero sí con los “menos dotados” (facilitar la práctica). Debemos fomentar un atletismo para todos, garantizar que nadie quede afuera, democratizar las prácticas; porque no todos aprenden de la misma manera, ni al mismo tiempo y las maduraciones biológicas y psíquicas no suceden para todos en la correspondiente edad cronológica. El “menos dotado” de hoy puede ser el futuro campeón olímpico del mañana.



 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  GENOCIDIO DEPORTIVO ARGENTINO Durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955), el deporte fue promovido como una política d...