El valor del informe escrito en la Educación Física
El informe es un escrito que tiene como intención comunicativa dar cuenta de una situación desde una perspectiva técnico-pedagógica. Persigue una finalidad comunicativa u objetivo concreto, porque responde a la exigencia o a la necesidad de dar cuenta de algo determinado.
Posee un lenguaje debe ser claro, preciso, correcto, objetivo. Para que se cumpla esta última condición, deben excluirse expresiones como creo, pienso, me gustaría, deseo, etc., y en su lugar aparecer formas como: se observa, se ha analizado, etc. Es decir, evitar las impresiones subjetivas del yo para centrarse en los hechos que efectivamente ocurren.
La evaluación permite recopilar datos acerca del desempeño referido a las prácticas corporales y motrices de los alumnos, analizar el proceso en forma conjunta, compartir apreciaciones acerca de los avances y de lo que falta aprender, con intención de involucrarlos con mayor compromiso en el aprendizaje. También posibilita ajustar las estrategias de enseñanza o proponer otras, mejorando la propuesta didáctica.
La evaluación final surge de contrastar los aprendizajes motores alcanzados al término de una etapa con las expectativas de logro/objetivos de aprendizaje previstos, teniendo en cuenta las diversas condiciones motrices que presentaban los estudiantes al inicio. Las conclusiones de la evaluación final es lo que se informa en forma narrada.
Se espera que los criterios elegidos sean individuales o personalizados, el referente es el propio sujeto y su desempeño se juzga en relación con su estado anterior, es decir se contrasta el punto de llegada con el punto de partida.
Seleccionar 4 o 5 criterios y analizarlos teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
• Condiciones motrices de partida del alumno.
• Logros alcanzados por el alumno al concluir la propuesta de enseñanza.
• Los objetivos de aprendizaje/expectativas de logro, formulados al inicio de la propuesta de enseñanza, desagregados de las prescripciones curriculares.
Esta triangulación resulta clave si se pretende brindar igualdad de oportunidades y hacer posible que todos los alumnos alcancen los logros previstos, tal como se prescribe en la educación física escolar explicitada en el enfoque de los diseños curriculares vigentes. Y esta es la razón por la que la sola tipificación de si salta, siempre, a veces, nunca no alcanza para determinar un avance en el proceso de aprendizaje.
En este sentido es preciso relevar información acerca de los siguientes aspectos:
• la interacción entre los compañeros en el aprendizaje y los modos de vincularse;
• las estrategias cognitivas puestas en juego;
• la comprensión del sentido y la lógica de la práctica motriz;
• el uso de la habilidad motriz en la resolución de diversas situaciones;
• el disfrute de la actividad;
• los aspectos técnico-motrices observables;
• las actitudes emocionales y éticas que se ponen en juego;
• el compromiso con el aprendizaje propio y de los otros
Los criterios de evaluación se constituyen en pautas para elaborar y definir instrumentos, indicadores y formas de llevar adelante la evaluación. El enunciado de un criterio cumple un papel de orientador para quienes están involucrados en el desarrollo de los procesos educativos y sirve de base para emitir el juicio evaluativo
Como alternativa a los ejemplos de criterios citados anteriormente, se proponen los siguientes criterios adecuados para utilizar en cualquier propuesta de enseñanza, como, por ejemplo:
• la “atención al desempeño global en cualquier situación de evaluación”;
• la “evaluación de la utilización adecuada de las habilidades específicas para resolver situaciones motrices propias de una determinada práctica corporal”;
• la “evaluación que atienda a la participación, la comprensión, la grupalidad y el disfrute en el aprendizaje”;
• la evaluación desde un enfoque compartido, que atienda a las perspectivas de los distintos actores involucrados.
A partir de los criterios se elaboran los indicadores de evaluación, definidos estos últimos como enunciados que expresan manifestaciones significativas de los aprendizajes por evaluar.
El indicador remite al aspecto y/o criterio de evaluación; debe definir el objeto al que se refiere, lo que implica una relación de dependencia del indicador con respecto al objeto referido, al que le adscribe propiedades. Es imprescindible entonces, definir criterios y establecer indicadores de evaluación, que resulten comunicables, hace posible mayor transparencia y objetividad en las prácticas evaluativas.
Una vez realizado esto narrarlo en forma escrita de manera breve y concisa.

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